Entrevista a Isidro Olmo, urólogo jubilado


“Ha sido muy complicado decir adiós tras ejercer 37 años y medio como médico”

EMILIO GÓMEZ
POZOBLANCO


Ha colgado la bata. El doctor Isidro Olmo, urólogo del Hospital Valle de los Pedroches, se jubiló hace algo más de un mes  tras más de 37 años de profesión y casi 32 desde que llegara al hospital de Pozoblanco. Han sido muchos días de consulta, de quirófano, de urgencias. Miles de personas han sido atendidas por este gran profesional que se va con la paz y la tranquilidad del deber cumplido.



– ¿Ha sido complicado decir adiós a tantos años ejerciendo la medicina?
– Mucho. Los 37 años y medio que he ejercido de médico, han sido los más plenos, fructíferos y satisfactorios de toda mi vida.
Decides jubilarte porque estas cansado, estresado, en el argot médico estás quemado y piensas poder desconectar de esa vida tan exigente que te produce tu profesión. Pero en cierto modo tienes una sensación de pérdida y de vértigo porque estabas haciendo algo importante y muy útil para la sociedad y vas a perder esa facultad.

– ¿Uno está preparado para la jubilación?
– Bueno, unas personas más y otras menos. El miedo de toda persona que va a jubilarse es el riesgo de aburrimiento que puede llevar al hastío e incluso a la depresión.
No es mi caso porque tengo aficiones que me satisfacen plenamente y ocupan mi tiempo. Soy de toda la vida un gran aficionado al deporte, sobre todo ahora al golf, ciclismo, y natación. Y por otra parte también soy un lector empedernido, no tengo posibilidad de aburrimiento porque todos los huecos que no tengo nada que hacer, me dedico a leer. Sobre todo, historia y novela histórica.

– ¿Con que te quedas de todo ese tiempo?
– Desde las noches que pasaba estudiando para los exámenes. El compañerismo en la facultad de medicina. Cuando hacía un examen brillante.
Mis comienzos como médico en la Cruz Roja y en el ambulatorio de la Fuensanta, difíciles por la falta de preparación práctica, recién terminado. La cantidad de horas de estudio para conseguir aprobar el examen de MIR. Cuando yo me examiné, nos presentamos 17.000 personas y había solo 1.300 plazas.
La dureza de hacer una especialidad quirúrgica como es la urología, muchas horas de quirófano, días y semanas enteras en el hospital. Después como urólogo las intervenciones complejas que tienes que preparártelas el día de antes y llevar en la mente todas las eventualidades que pueden surgirte para estar preparado y resolverlas. La colaboración, el compañerismo, el trabajo en equipo; he tenido la suerte de haberme topado con muy buenos compañeros profesionales tanto en formación como en calidad humana. La satisfacción de muchos pacientes que he intervenido de procesos difíciles con resultados satisfactorios. El agradecimiento de los pacientes,la gente en su mayoría es buena y agradecida.
Las noches de insomnio porque has intervenido un paciente de urgencias y le has salvado la vida, estás agotado, pero sientes una satisfacción y una paz interior por el deber cumplido, imposible de describir.

– ¿Por qué decides hacerte médico?
– Situación: 18 años, te sientes capaz de comerte el mundo, eres altruista, quieres aportar tu grano de arena para mejorar la vida de los demás. Y ya está, a eso le llamo yo vocación.

– ¿Es más fácil o más difícil ser ahora médico?
– Ser médico, al menos desde que yo lo soy, ha sido y es muy duro. Para entrar en la facultad necesitas tener un expediente de estudios de lo más alto, solo pueden hacerlo los mejores estudiantes.
Tienes que tener vocación. Hacer 6 años de carrera. Después presentarte para oposiciones del examen de MIR y después mínimo 4 años o 5 para ser médico de familia o especialista. Y cuando verdaderamente ya estás formado, te encuentras con 30 años, tu título de especialista y en la calle buscando trabajo.
Trabajas de interino, si tienes suerte, y después nuevas oposiciones si quieres tener una plaza en propiedad.
Y luego el trabajo de médico es muy duro, intenso, exigente, estresante y en formación continua, estudiando toda la vida.
Ni antes era fácil, ni ahora lo es.

– ¿Sabrías cuantas personas has atendido?
– Puedo hacer un contaje aproximado. Tres días de consulta a la semana, más pacientes de urgencias, pacientes ingresados, hojas de consulta de otras especialidades, pueden hacer unos 90 pacientes a la semana por 37.5 años hacen unas 178.000 consultas médicas atendidas.

– ¿Y a cuántos has operado?
– Es una cuenta más difícil, creo que aproximadamente unas diez mil intervenciones quirúrgicas.

– ¿Cómo fueron los inicios en el hospital Comarcal Valle de los Pedroches?
– Difíciles, pero al mismo tiempo muy estimulantes, porque éramos jóvenes, recién terminada la especialidad, con una excelente formación y muchas ganas de trabajar y hacer cosas importantes.

– ¿Qué le consejo le darías a los que están empezando en la medicina?
– ¡Ánimo! es muy duro al principio, pero lo importante es que ame su profesión, se apoye en sus compañeros con experiencia y tenga aprecio por sus pacientes. De esa forma se le hará mas leve y gratificante el camino.
“Lo importante en la vida no es hacer siempre lo que uno quiere, sino querer siempre lo que uno hace”.




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