Las mentiras de la economía

MIGUEL CARDADOR LÓPEZ
(Presidente-Editor)


A la economía le sucede algo parecido a lo que le pasa a la medicina. Casi todos los remedios que curan tienen alguna contraindicación que fastidia.

El consumo ahora sube en general, pero se incrementa más la parte del consumo que se hace a crédito, que alcanza una tasa aproximada del 21%. Quizás sea debido a que consumimos más de lo que nos podemos permitir. En gran parte porque una mayoría son salarios bajos. El salario mínimo en nuestro país está alrededor de los 736 €/mes, ya me gustaría ver a todos nuestros mandamases políticos, desde los que gobiernan hasta los que están en la oposición como profesionales, vivir unos meses con este salario.

Un consumo vivo proporciona gasolina al PIB pero, y ahora vienen las contraindicaciones, empeora el endeudamiento de las familias y resta fuelle al ahorro que necesitamos para financiar la inversión y que está a su nivel más bajo desde los tiempos pre-crisis. Si el consumo es el pan de hoy, la inversión será la comida de mañana.

Los créditos hipotecarios se benefician de una política monetaria tan laxa que los tipos de interés son casi inexistentes.

Necesitamos que se consuma, que se ahorre, que se compren casas, coches y todo lo demás. Pero al mismo tipo deberemos mantener la cordura y tener siempre presente la renta disponible hoy, para no sobrecargar los compromisos y calcular con realismo la evolución futura de nuestros ingresos, para no sucumbir bajo los créditos. Aquí será mejor pecar de prudente que morir de excesos.

Es curioso en el otro apartado, el del ladrillo, cómo nos venden que en el 2017 la rentabilidad ha subido de media en España un 6,7%. Esto es una media verdad, pues mientras en Madrid ha subido un 12%, en Extremadura ha sido un 0%.

Con esto pasa como con las clases sociales, antes estaban las altas, medias, y bajas y desde la crisis han aumentado a más de diez clases sociales, siendo la mayoría de media hacia abajo.

Si pongo un ejemplo con nuestra comunidad, la subida ha sido de un 3,6%, pero la mayoría de esta subida se centra en las dos ciudades más grandes Sevilla y Málaga o capitales como Cádiz, que no pueden crecer por falta de terreno.

Pero si nos centramos en las cerca de 60 comarcas que componen Andalucía en la mayoría de ellas no solo no ha crecido, sino todo lo contrario se registran guarismos negativos de pérdida.

Si nos situamos en nuestra comarca de Los Pedroches y nuestra limítrofe del Guadiato, podemos decir sin temor a equivocarnos que durante el 2017 ha habido un decreciente del menos 3,50%, y de la misma manera han cerrado el 80% de las comarcas andaluzas. Esta proporcionalidad es extrapolar a gran parte de Castilla-La Mancha, Extremadura, Castilla y León, Galicia, Aragón etc. Con lo cual lo que nos venden como una subida media es una media verdad, que tiene más de mentira que de verdad, ya que Madrid, Barcelona, Valencia, Bilbao o Sevilla, no representan en territorio ni el 8% del total de nuestro país.

Como digo, con los datos de la economía al final la verdad es la mitad de la mitad, como mucho. 


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