Engaño en la 'moneda' denominada bitcoin

MIGUEL CARDADOR LÓPEZ
(Presidente-Editor)


La verdad es que como seres humanos parece que tropezar una o dos veces en la misma piedra no acaba de enseñarnos en lo que no tenemos que volver a caer.

Mucho hemos aprendido de las estafas como la de Fórum Filatélico y Afinsa, las preferentes, algunos fondos de inversión, estafas piramidales de particulares, etc. Todas ellas con un método común de actuación, dar alimento a la codicia del ser humano, poniendo como señuelo unas ganancias muy por encima de lo normal o general de ese momento, a veces ganando (supuestamente) cuatro o cinco veces más.

Bueno, pues siguiendo con este tipo de productos, aparece ahora la nueva “moneda” llamada bitcoin. Lo primero que tenemos que tener claro es que es una criptomoneda, esto quiere decir que es un medio digital de intercambio. Una moneda digital, vamos. Igual que en la Edad Media hacían trueques con las gallinas, lechugas o tomates, ahora se hace con criptomonedas.

La primera bitcoin fue concebida en 2008, pero luego han aparecido más de mil criptomonedas.

Son monedas, pero cada una tiene unas características y un protocolo distinto, así que vamos a centrarnos en los bitcoins, que son las más famosas. Este invento tiene un nombre: Satoshi Nakamoto. Aunque por el nombre, que es un seudónimo, no se puede asegurar que sea un ciudadano japonés. Este hombre lanzó en 2008 los bitcoins y en 2010 desapareció, desconociéndose su real identidad.

Es hasta gracioso que en el 2016 se le propuso para el Nobel de economía, pero la organización lo rechazó porque era imposible localizarle, de lo bien escondido que estaba. Esta moneda es una unidad de pago autorregulada, una especie de moneda que no existe físicamente y no tiene detrás a ningún país ni a ningún banco. Las transacciones se realizan a través de Internet mediante código cifrado, sin ningún intermediario, entre iguales.

Es un método de pago muy restringido aunque en los últimos tiempos se ha disparado su uso.

En España hay cerca de 360 establecimientos que admiten los bitcoins y más de 99.000 en todo el mundo. Hace una semana salió a la venta en bitcoins un piso de Tarragona y en EEUU, el Bunny Ranch, el burdel más famoso de la zona de Nevada.

El bitcoin permite pagar con la máxima privacidad y sin tener que llevar dinero en efectivo. Su condición de moneda alegal la ha convertido también en un recurso igual para cibercriminales o delincuentes financieros lo que pone en riesgo su supervivencia.

A principios del año 2017, un bitcoin valía menos de 1000 dólares y al final del año se acercaba a los 20.000.

Pero he aquí lo curioso y primer engaño, pues el día 19 de enero de este año su precio ha caído en tan solo una semana un 50% respecto a su récord de mes de diciembre. Esto ha supuesto el mayor descenso de su historia.

Detrás de esta gran caída está el miedo y la especulación del mismo, después de que expertos y organismos hayan alertado de los riesgos de la criptomoneda, y una regularización mucho más exigente en Asia, donde se mueve el mayor grupo del negocio.

Al final, con tantas turbulencias y engaños, de lo poco que un trabajador o autónomo puede ahorrar, lo mejor va a ser como antaño, meterlo debajo del colchón o de una baldosa de la propia vivienda, porque todo lo demás no dejan de ser cantos de sirena.


No hay comentarios :

Publicar un comentario