Familia y Navidad

MIGUEL BARBERO GÓMEZ


Se acercan fechas de numerosas y entrañables celebraciones. En casi la totalidad del planeta se tiene en cuenta un hecho que transformó a la humanidad y constituye la referencia histórica de todo acontecimiento, tanto si ocurrió antes o después. Me estoy refiriendo al nacimiento de Cristo.

La conmemoración de este suceso, supone una explosión de sentimientos que hace a los seres humanos más cercanos y despierta en una inmensa mayoría de la humanidad, deseos de suerte y bienestar en general.

Mi situación familiar actual no se encuentra en su mejor estado de salud, pues familiares muy cercanos están pasando por un mal momento. Pero eso no debe impedir mantener un ambiente familiar de lo más excelente, que siempre hay que fomentar, y más aún en estas fechas en las que vemos con alegría como seres muy queridos vuelven a casa para pasar unos días entre los suyos.

Son fechas en las que los abuelos disfrutamos más tiempo con los nietos, a los que llevamos meses sin verlos. Son días de conocer de primera mano, los proyectos y logros de nuestros hijos.

También es tiempo de reencuentro con viejos amigos a los que ya hacía años que no veíamos y tomar unas cañas mientras recordamos anécdotas de nuestra época de niños o de nuestra pasada juventud. En más de una ocasión estas fechas han servido para retomar una amistad que el tiempo y la distancia habían deteriorado, cuando no olvidado.

Queridos lectores, nuestro paso por este mundo es muy efímero y antes de que nos demos cuenta llega el tiempo de dejarlo. ¿No creéis que merece la pena vivir felices haciendo felices a los demás?

Pongámonos mano a la obra y pidamos al Niño y a los Reyes Magos que nos proporcione felicidad para todos. Ayudemos a aquellos que nos necesitan y solicitemos la ayuda que podemos necesitar. Los que creemos en un Padre eterno, hemos de considerar hermanos a todos los que habitan este planeta. Y los hermanos deben llevarse como tales.

Tratemos de aportar nuestro pequeño granito de arena para mejorar este mundo, pidamos que se acaben los enfrentamientos y las desigualdades para que no haya muertos por acciones violentas, mujeres maltratadas ni niños que mueran de hambre o enfermedades por no tener lo mínimo necesario para sobrevivir.

Desde este modesto semanario de nuestra tierra, me permito felicitar a todo el mundo deseándole una entrañable Navidad y un próspero año 2018.



No hay comentarios :

Publicar un comentario