Es Navidad y.....

MIGUEL CARDADOR LÓPEZ
(Presidente-Editor)


Con el sorteo de la lotería se alza el telón de las fiestas, aunque ya llevamos algunos días con comidas de empresas, asociaciones, amistades, etc.

Estos días están protagonizados por un alto consumismo, que aunque la mayoría criticamos con la boca pequeña, casi todos colaboramos en él. Y, de cualquier forma, además, tiene la parte positiva de la facturación de comercios y hostelería, entre otros, pues facturan en 20 días lo equivalente a cuatro meses del resto del año. La actividad económica se dinamiza en estas fechas en muchos sectores y eso es bueno para todos.

También es normal que encontremos gente con todo tipo de comentarios hacia lo que le parecen las Navidades. Unos opinan que ojalá llegue rápido el 7 de enero, otros no han perdido el espíritu juvenil y las esperan con ganas, además de aprovechar para juntarse con familiares directos que durante el resto del año están fuera de nuestra comarca.

Por otro lado están los niños, que a pesar de tener de todo, para ellos estas fiestas representan algo especial, teniendo el culmen en el día de Reyes, con los consabidos regalos.

Para mí, como para muchos de mi edad, las aceptamos y nos acoplamos a lo que marcan las tradiciones, aunque a la hora de cenar o comer cada vez tengamos más sillas vacías de los seres queridos que ya no están con nosotros, y al mismo tiempo tengamos compañeros de mesa que durante el resto del año no nos juntemos más de un par de veces al año.

Para mí, de forma poco objetiva, tengo que decir que las Navidades de mi infancia eran las mejores, jugando al fútbol en las calles y cercas con hierba, que para nosotros eran como campos con césped de Primera División. Ver una y otra vez los juguetes en la parte superior del supermercado de Olid. No perderse una película vespertina en blanco y negro en la casa de mi tía Patro acompañada por la merendilla de bollo de aceite con jícara de chocolate. Cómo perderme el mítico Torneo de Navidad de baloncesto del Real Madrid, con los mejores equipos y selecciones del mundo. Y la alegría de sacar unos durillos cantando por las casas con el hecho de abrir la puerta de la casa, porque en aquellos tiempos las puertas de las casas estaban abiertas, la abríamos y decíamos, ¿cantamos?, y unas veces nos decían “sí”, con la consiguiente alegría, y otras veces nos contestaban “no, que estamos de luto”.

Aunque hay datos espeluznantes que debían estar presentes siempre, en estos días tan especiales, mi pequeña relación con Misiones Salesianas me invita a que dé ahora unas cifras que son muy llamativas y que deben servir para la reflexión de todos: En este mundo nuestro 535 millones de niños viven en situación de emergencia, 263 millones no van al colegio, 200 millones de niños están trabajando, 815 millones de personas viven en la pobreza extrema, 31 millones de personas son refugiados y 10 millones de niñas se casan por obligación.

En lo que respecta a nuestro país, seguimos padeciendo el problema de Cataluña, como si fuera una parte enferma de nuestro propio cuerpo. Haciendo que los problemas que más nos preocupan se aumenten por los descerebrados independentistas, que han llevado absurdamente a esta importante parte de España a la fractura social y al desencuentro total entre las personas.

A ustedes, amigos lectores, les recomiendo que hagan lo que más les apetezca en estas fechas navideñas, porque hasta la soledad elegida es una buena opción.

Para terminar recomendarles el que no se pierdan si pueden hacerlo la gran representación del Auto Sacramental de los Reyes Magos de nuestros vecinos de El Viso. Una puesta en escena y el trabajo de decenas de personas aficionadas que rayan el sobresaliente.

¡Feliz Navidad y sea lo que tú quieras!



No hay comentarios :

Publicar un comentario