Los perros sueltos

EMILIO GÓMEZ
(Periodista-Director)


Una mujer fue atacada esta semana en Galicia por unos perros que la han dejado en coma y con la amputación de las dos piernas. ¿Quién responde ahora de esta salvajada? ¿Por qué estos perros de razas peligrosas estaban sueltos? ¿Por qué, cada vez más, vemos a estos perros peligrosos sueltos por los paseos y parques?

He tenido perros toda mi vida y me encantan los animales, pero soy de la opinión que jamás deberíamos anteponer la vida de un animal a la de una persona. Está claro que la moda de ahora es tener un perrito en casa aunque luego dejemos a nuestros mayores en las residencias. Es la sociedad del mascotismo. No tengo nada en contra de esto pues yo he tenido muchos animales a lo largo de mi vida. Lo que no comprendo es que no se cumplan las normas y estén los pueblos sucios de excrementos y orines de perros, que vayas a pasear y encuentres a un perro grande que te ladra que no sabes si se te va a tirar o no, y el dueño se ría. Por fortuna, no son todos iguales y pagan justos por pecadores. Los principales enemigos de los perros son los dueños que no cumplen las normas. Son enemigos también de los que nos gustan los animales dejándonos en mal lugar. Y las normas son claras. No se puede ir con el perro suelto de ninguna de las maneras (y mucho más si son perros peligrosos), no se puede dejar los excrementos de tus perros en las calles. Quien quiera tener un perro debe de cumplir con todo esto.

El problema de esta sociedad es que nos convertimos primero en urbanistas. Dejamos los campos solos. Nos fuimos a las ciudades o pueblos que quieren ser ciudades. Y ahora pues nos hemos traído también al perro, al gato, a la tortuga, al hurón. Perros de distintas razas que intentamos dejarlos en pisos de 100 metros donde no son felices. Gatos a los que alimentamos a base de pienso (que vale una fortuna). Cualquiera le dice ahora al gato que cace ratas con lo bien que lo tenemos en el sofá del sillón. No obstante, me gusta la idea de que se tengan animales pues ellos nos enseñan cosas que los humanos no sabemos transmitir. Pero debemos saber que a ellos les gustaría más estar en el campo ( para los dueños que puedan ofrecer un trozo de tierra a sus animales).

El mundo animal en el mundo de la ciudad como en aquella película de Tarzán. Hemos sacado de sus sitios naturales a los animales. Hemos creado una sociedad donde hay que prohibir la caza, los toros, la pesca donde se quiere que los animales vivan como los humanos y coman como los humanos. Seres desnaturalizados que queremos humanizar cuando esto es imposible. Cada especie es como es. Creemos que la rana es el príncipe del cuento. Y los animales son animales. Antes nos decían aquello de “no te dejes nada en el plato por respeto a los que no tienen para comer en el tercer, segundo o cuarto mundo”. Ahora hay perros mucho mejor alimentados que humanos. Hay ocho millones de pobres en el mundo. Los campos se mueren porque hay quien piensa que allí el animal juega un papel de siervo. No hace mucho hubo una protesta en Barcelona pidiendo la prohibición de que se ordeñen las vacas considerando un acto de maltrato al animal. Si no existieran ganaderos que las ordeñaran dejarían de existir estas vacas y pasaría lo mismo que con los burros o mulos que están en peligro de extinción porque ya no se trabaja con ellos en el campo. Dicen que es injusto que se le robe la leche para que te tomes un cortado incidiendo que para ellos se está esclavizando a estos animales. La verdad es que no hay por dónde coger estas propuestas. Hace unos años parecía impensable que alguien pudiera decir este tipo de barbaridades. Hay una frase que utilizan los viejos y que hace referencia a sus viejos que se fueron “si vinieran los viejos de antes”. El mundo al revés. Nunca pensamos que íbamos a llegar a todo esto. Pero llegó. Así es. Lo único cierto es que los animales nos siguen enseñando cosas que nosotros no sabemos transmitir. Por eso debemos de cuidar más de ellos y educarlos.



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