¿Dónde queda nuestra libertad religiosa?

MARÍA RODRÍGUEZ TARANCÓN 


Según el artículo 16 de la sección primera del segundo capítulo del primer título de la Constitución Española de 1978: “Se garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto de los individuos y las comunidades sin más limitación, en sus manifestaciones, que la necesaria para el mantenimiento del orden público protegido por la ley”.

Ahora bien, partiendo de esta base, el pasado viernes 10 de noviembre se cometió una barbaridad contra la comunidad cristiana y una falta de educación en toda su extensión. Como es sabido, el obispo Don Demetrio Fernández se encontraba realizando la visita pastoral por los distintos pueblos de la provincia de Córdoba y en concreto aquel viernes estaba destinado a los institutos públicos de Pozoblanco. En el caso del IES Los Pedroches, esta acogida necesitó de mucho tiempo de preparación, de la coordinación de los distintos departamentos educativos y de la programación de diversas actividades llevadas a cabo por los alumnos de religión. Para sorpresa del alumnado y profesorado del instituto, el día de antes una llamada dio al traste con todas las ilusiones, esperanzas y deseos depositados por los mismos, permitiendo la asistencia a la actividad única y exclusivamente a aquella clase en la que tuviera lugar la hora de religión durante la llegada del obispo.

El jueves, 9 de noviembre, el Diario de Córdoba publicaba un artículo en el cual el partido IULV-CA (Izquierda Unida Los Verdes-Convocatoria por Andalucía) clamaba que llevar a cabo este compromiso suponía un riesgo para la “aconfesionalidad de la escuela pública”. Para comenzar, la asignatura de religión es una más y merece ser tratada como el resto y en igualdad de condiciones, es decir; debería tener permitido poder realizar actividades de esta índole. Aunque por supuesto, no fue el caso.

Por otro lado, también fue una absoluta falta de consideración hacia esas personas que habían trabajado tanto para hacer de este día una maravillosa experiencia, por no hablar de la falta de pedagogía hacia el obispo, independientemente de la creencia que se tenga.

¿Es España realmente un país que disfruta de libertad religiosa? O, ¿nos condicionan para que pensemos eso?

La doctrina cristiana no representa un partido más con un número elevado de afiliados, ni una moda que se pueda solapar. El cristianismo es fe, es depositar tu confianza en algo fuera de tu alcance, es una manera distinta de pensar y de vivir. ¿Hay que menospreciarla e intentar acabar con ella por ello? Se oyen noticias surrealistas, donde se estudian casos en los que se imponen multas a comunidades religiosas por reformar sus instalaciones debido al estado en el que se encontraban y haciéndolo de manera profesional. ¿Hasta dónde estamos dispuestos a llegar?

Iglesia y Estado han ido de la mano durante años. Aún siguiendo caminos separados hoy en día, ¿merece realmente estar infravalorada? La política quiere atraernos a un mundo donde no estimamos nada, donde no tenemos conciencia propia de lo que pasa a nuestro alrededor y donde los valores se confunden: a las cosas se las quiere y a las personas se las utiliza.

Por eso, llamo a la reflexión de todos los españoles, a la conciencia de unidad que nos caracteriza, volvamos a nuestra esencia, no nos dejemos amedrentar por los poderosos y los que creen que tienen el control. Es el momento de pelear, de demostrar lo que somos y de no dejar que se impongan sobre nosotros aquellos que afirman “defendernos” a toda costa porque tienen miedo. La unión hace la fuerza y solo nosotros tenemos en nuestras manos el poder de arreglar el mundo dondequiera que estemos. Y eso, eso solo se consigue con el respeto.


1 comentario :

  1. ¡Qué verdad más grande!, ese es el problema: la falta de RESPETO en nuestra sociedad, y es una alumna de instituto la que nos quiere abrir los ojos..., enhorabuena por el artículo. Ojalá remueva las conciencias.

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