A los independentistas se les cae su país idílico

EMILIO GÓMEZ
(Periodista-Director)


La caída de la primera ficha de dominó en Cataluña está arrastrando a todo el tablero independentista. Los aventureros maliciosos, separatistas, mentirosos, reyes de la fantasía, farsantes, anti-demócratas, tiranos, necios, derrochadores de historia, Peter Panes, amparadores, Rufianes, prevaricadores y miserables empiezan a callarse. A ese cuento de la independencia empiezan a caérsele los capítulos, los dibujos, las hojas y los argumentos. Prometieron una vida mejor fuera de España y ahora ven que es una ruina lo que se le queda con su teoría. No se puede entender Cataluña sin España y tampoco España sin Cataluña. ¿Qué pretendían independizarse y seguir chupando? Todo era un delirio, una locura, una patraña, un atrevimiento sin sentido, una declaración a ninguna parte.

Se está acabando la fiesta, la realidad está matando a la mentira catalana. El Sabadell se va a Alicante. CaixaBank lo puede hacer en breve. La aseguradora Catalana Occidente está preparando su cambio de sede al igual que Abertis y Gas Natural. Muchas empresas amenazan con marcharse de Cataluña con lo que esto puede suponer. Los populistas empiezan a criticar a las multinacionales, empresas y banca pero es que ellas se ven obligadas a velar por su entidad, clientes, accionistas y empleados.

La gente saca su dinero de los bancos. Y es que la banca catalana cae a plomo. La preocupación se extiende hasta entre los independentistas. Ya la gente no grita tanto, pues se pregunta adónde vamos. Y esa es la realidad y no la que le vendía los partidos catalanes independentistas y los partidos populistas nacionales. Ahora quieren dialogar. ¿Ahora? No. ¿Para qué? Diálogo para chantaje. No, son oportunistas del diálogo. Ya no tienen ases en su baraja. No cayeron en la cuenta de que se le iba a caer el castillo de naipes y que lo íbamos a ver todos. Se han dado un guantazo monumental.

El dinero ha corrido en estos días como un coche de fórmula 1. Los ciudadanos han traspasado sus depósitos a otros bancos por miedo a lo que pudiera pasar. El Banco de Santander o el BBVA han colapsado sus sistemas informáticos por las cuentas nuevas que se abrían con el dinero procedente de los bancos catalanes. Los funcionarios del Estado de allí empiezan a temer que si Cataluña es independiente puede acabar en cualquier sitio de España. El turismo cae y caerá como una bomba. El empleo se hunde y se hundirá más ante la fuga exprés de las grandes multinacionales en Cataluña.

El dinero es cobarde. Las cosas son como son y no como uno quiere que sea. El país idílico de Puigdemont, Junqueras, la CUP y de los partidos populistas nacionales se cae. Porrazo. Baño de realidad. La gente debe de aprender a no hacerse caso de estos engañabobos. Estamos llenos de ellos en esta sociedad. ¡Cuidado, sobre todo los ignorantes! Han creado una bola de nieve en Cataluña que los está aplastando. Como diría Rafael Gómez Ortega “El Gallo” “lo que no puede ser, no puede ser, y además es imposible”. Nos han querido vender una España que ya no se sabía dónde terminaba y dónde empezaba. Los globos de la independencia empiezan a pincharse. La gente ama más a su dinero que a la independencia. Por el túnel de la desvergüenza han querido llevarnos. Empiezan a recular. La realidad aplasta a la mentira, que se sepa. Se va acabando la perversión. 


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