Pongamos que hablo de vivir (XVI)

JOSÉ ANTONIO CARBONERO FERNÁNDEZ
(Técnico de la Cooperativa Olivarera Ntra. Sra. de Luna de Vva. de Córdoba)


Mi querido y estimado Juan siempre termina nuestras charlas con el mismo refrán: “Al viejo se la cae el diente, pero no la simiente”. Después de tantísimos años luchando duramente contra viento y marea, quizá entiende que llega la hora de delegar en sus hijos y ceder la batuta, legar el mando de la “nave” que tan bien guio y tan lejos le llevó, partió de la nada y con esfuerzo y tesón saco adelante a su familia y consiguió como bien dice, que todos los días tenga algo en lo que creer y algo por lo que luchar.

Atesora años y experiencia por doquier, mira con perspectiva lo vivido y lo sufrido, lo cuenta sin tapujos, a quemarropa, sin vivir en la opulencia, con la humildad por bandera, consiguió mucho más de lo que nunca imaginó. Una de sus muchas actividades es el cultivo del olivar, de ahí nuestra amistad, siempre aprendo algo de él y eso hoy en día, no tiene precio, al menos para mí. Pocas veces me topé con alguien que amase más a nuestra sierra que este contertulio con el que disfruto sobremanera.

Hace unos días me acordé de él y sus comentarios sobre los olivos, y menos mal que mi querido amigo no leyó esta noticia publicada el pasado agosto en www.cordopolis.es: “Podemos acusa a la Junta de no avanzar en la iniciativa del Parque Natural de la Sierra”, no sé que hubiese ocurrido si llega a leerlo, como mínimo rozaría el infarto de miocardio, una persona fraguada en nuestra sierra, ganadero y olivarero concienzudo donde los haya y para el cual su único sustento es este medio, esto le supondría un cataclismo de proporciones épicas.

Según David Moscoso de la formación Podemos, “la Sierra de Córdoba sufre una situación grave de abandono”, “la protección de Sierra Morena es algo muy importante para los Cordobeses y Cordobesas”. También afirma, “con la declaración de Parque Natural se contribuiría a mejorar la maltrecha economía de la zona, gracias a un turismo de calidad y al prestigio que aporta esta marca a los productos locales”.

No dudo que la economía de la zona sea maltrecha, como en casi toda España me temo, pero si es verdad que discrepo sobre la solución del asunto. En mi opinión, el turismo de nuestra comarca debe ser complementario a la actividad de la misma, pero nunca el sustento fundamental, ya que si basamos nuestra economía sólo y exclusivamente respecto al eje turístico restaríamos casi todo valor al resto de actividades de la zona, actividades que siempre han existido y nos han dado todo con lo que hoy contamos, y lejos de buscar el ensalzamiento de la mismas, empeorarían de manera flagrante.

Siempre he mantenido y mantengo, que lo que nuestra comarca necesita es un crecimiento horizontal, todos hemos de ser partícipes del objetivo común extensible a toda una comarca. Buscar que la ganadería y el cultivo de nuestro olivar sean los pilares básicos, gestionados siempre de forma respetuosa con el medio, evitando el sobrepastoreo del ganado o la dejadez del olivar, quizás serían esos los focos bajos los cuales deberían centrarse los esfuerzos políticos y no otros.

No se trata de rebatir por rebatir y está claro que no va a venir nadie ahora a realizar por nosotros todo ese trabajo, pero sí es cierto que tenemos voluntad social de un cambio y debemos expresarla. Las inversiones en nuestra comarca, ese necesario esfuerzo político y administrativo (comunicaciones, formación, ayudas a empresas, etc.), debe enfocarse buscando el crecimiento económico de la sierra y en la fijación de la población a la misma, sobretodo de la gente joven, donde el turismo suponga una actividad complementaria a las que ya tenemos, en definitiva, la idea es subir un peldaño más, no bajarlo.

La discrepancia con el señor Moscoso radica en un hecho muy simple, si nos centramos en el olivar por ejemplo, una cosecha de aceitunas como la que se dio el pasado año reparte una riqueza que me temo nunca generará el turismo en nuestra zona, sinceramente, es prácticamente imposible que si quiera se acerque. La economía de nuestra sierra, esta cohesionada de esa forma y es por ello que pienso firmemente que si convertimos en parque natural nuestro entorno, es muy probable que esto conlleve cambios sustanciales en la forma y modo de hacer las cosas, ejemplo claro, el olivar.

Las actividades turísticas y económicas bien encauzadas, son perfectamente compatibles en nuestra zona, si podemos convertir nuestro entorno en parque natural u otro tipo de entidad o denominación que realce a nuestra magnífica comarca (dehesa y olivar) y sus productos me parece perfecto, pero eso sí, y aunque suene a quimera, que no cambie casi nada y si lo hace que sea para mejor, puesto que bastantes problemas tenemos ya a diario como para ahora tener que estar pendientes de más ayudas que solo nos coartan en el día a día o normativas que lo que suelen hacer es lastrar nuestra existencia y razón de ser, sin soslayar el hecho de que este tipo de figuras administrativas suelen ser bastante discriminatorias y desgraciadamente casi siempre suelen favorecer más al pillo que al trabajador, al menos esa es mi opinión.


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