35 años después en El Ferral del Bernesga

MIGUEL CARDADOR LÓPEZ
(Presidente-Editor)


El pasado 24 de agosto, justo cuando hacía 35 años que juré bandera en el CIR (campamento de instrucción de reclutas) del Ferral del Bernesga (León), pisé de nuevo el mismo, ahora con el nombre de base militar Conde de Gazola, Ferral del Bernesga. Este nombre va en reconocimiento a un hispano-italiano que fue un diletante, militar y aristócrata de la corte de Carlos III.

Las unidades actuales en esta base son la UME, artillería y drones. En la actualidad hay unos 1.400 militares de los cuales el 15% son mujeres, donde poco a poco estas últimas van incrementando el número y, lógicamente, con el paso de los años la proporción de mando de oficiales, todos ellos en una base que ocupan 2.200 hectáreas, equivalente a 2.500 campos de fútbol

Volviendo a cuando era CIR, tengo que decir que el mismo empezó a funcionar a primeros de los años cincuenta, llegando a albergar a una media de 4.500 reclutas por reemplazo, siendo seis los reemplazos anuales, los que nos da un número cercano a los 800.000 reclutas que durante cerca de 50 años han pasado por dicho CIR, cuando el servicio militar era obligatorio.


Museo de la base militar: Bandera que ondeo en la base de Kosobo y que fue arriada por última vez el 19 de septiembre del 2009.


Yo me fui en el cuarto reemplazo de 1982, un 10 de julio de ese año, cuando se disputaba el Mundial de España de fútbol, el conocido como “el Naranjito” y no llegamos futbolísticamente hablando ni a ser mandarina. Ese mismo día se disputaba la segunda semifinal del campeonato que finalmente ganaría el equipo transalpino.

Han sido muchos los cordobeses que durante ese tiempo hicieron como yo el servicio militar en ese centro, siendo comparable con el que tenemos en nuestra provincia, el de Cerro Muriano.

La verdad es que siempre he tenido un buen recuerdo de los 45 días que pasé allí, coincidiendo con un tiempo ideal como el verano para hacerlo, ya que en invierno las temperaturas bajan por debajo de los cero grados.


Museo de la base militar:  Ataúdes donde fueron enterrados Luis Daoíz y Torres héroe del levantamiento del dos de mayo del 1808 contra la invasión francesa. Y Pedro Velarde militar español que encabezó el levantamiento contra los franceses.


El paso del tiempo te da una perspectiva y una acertada visión de las cosas, y por eso digo que el campamento fue muy positivo, porque no paraba de hacer cosas y además te enseñaban los conocimientos básicos de defensa para cualquier hipotética contingencia que pudiera darse como, terrorismo, incendios, salvamento, ataque de otro país, ayuda internacional etc.

Hoy, que tampoco valoradas están para algunos las diversas fuerzas de seguridad de nuestro país, creo que el hacer el campamento en igualdad de condiciones para todos en un tiempo comprendido entre 45 ó 50 días, bien enfocado aportaría muchas cosas positivas a nuestros jóvenes. Primero porque vivirían de forma directa y presencial lo que es el ejército español y también porque valorarían una experiencia en conjunto entre hombres y mujeres en igualdad de condiciones, con asignación de servicios y tareas sin distinciones de clases sociales, y aprenderían a valorar muchas cosas que hoy lamentablemente no se valoran y a saber vivir con lo necesario.

Yo, como muchos, hice 13 meses de mili, y particularmente tuve la suerte de que me tocara el cuerpo de ferrocarriles, pasando por Salamanca, Valencia y Córdoba, además de poderme haber colocado a trabajar en la RENFE. En cualquier caso considero que aquel era un tiempo excesivo, pues si había soldados a los que sí les servía para curtirse mejor en la vida, a otros con personalidad más débil y manejable les podía acarrear que finalmente cayeran en problemas de vicios como el alcohol, drogas y algunos más.

Museo de la base militar Conde de Gazola (Ferral del Bernesga).


Gran parte de responsabilidad de este desprestigio o poca valoración de nuestro ejército y también de otras fuerzas armadas y de seguridad por parte de un sector no despreciable de la sociedad, lo tienen algunos partidos políticos y sus líderes más influyentes, que no pierden ocasión para atacarlas o ningunearlas. Resulta ridículo que con el atentado terrorista de Barcelona la Mesa del Parlament ha concedido la medalla de honor a los Mossos, Guardia Urbana, Emergencias y Policía Local de Cambrils. Y yo me pregunto, ¿y la Guardia Civil y la Policía Nacional no trabajan y actúan permanentemente en lo mismo para que también se les hubiera concedido dicho reconocimiento?

Pues no, para ellos y para su presidenta parece que no, ya que ésta ha desestimado la propuesta del PP, PSC, y C´s de incluirlos. Esto son maniobras políticas veladas, pero no se olviden que los terroristas no distinguen a los del “procés” de los otros.

35 años después he vuelto a pisar el que fue campamento y recorrer varias de sus actuales dependencias, evocándome recuerdos muy lejanos en el tiempo, pero frescos en la memoria, porque a mí sí me “moló” estar en aquel cuarto reemplazo del 82 y vivir lo que nos enseñaron en tan poco tiempo.

Explanada donde se jura bandera


Para mí nuestro ejército cumple una gran labor y es necesario, garante de nuestra seguridad y unidad nacional, y es un orgullo para nuestro país las múltiples tareas de ayuda humanitaria internacional que realiza en cualquier parte del mundo donde se necesita su presencia. Además no se le debe olvidar a la población la inmensa e impagable labor que hace de continuo la U.M.E (Unidad Militar de Emergencias) cuando se producen catástrofes de cualquier índole en nuestro territorio. Y esa necesidad del ejército a la que aludí la ven igual la casi totalidad de los países, pues tan sólo en dos no existe ejército en todo el mundo, en Finlandia y en Costa Rica. Por algo será.

Termino agradeciendo al comandante Fernández, al capitán Sánchez y a la soldado Moya, sus atenciones a la hora de acogernos y de enseñarnos la base militar.

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