Aliara siempre vuelve en agosto

EMILIO GÓMEZ
(Periodista-Director)


El ambiente festivo y a la vez bohemio que envolvía a nuestros pueblos, en otro tiempo, se ha ido perdiendo o lo hemos ido abandonando. Vuelve o se asoma por la mirilla de la puerta cada verano. La Muestra Folk es un espectáculo que nos recuerda como somos o como fuimos. Cada año, se disfraza o se reinventa para mantener una tradición oral perdida en las calles, barrios, casas y cortijos de nuestra tierra. El arte de lo que fue maravilloso y hoy, muchas veces, permanece invisible ante muchos oídos.

Ya no somos pueblos. Somos franquicias. Somos modas pasajeras. Somos fotocopias de diseño. Somos el instante. Somos páginas que pasan sin ser leídas.  Somos cultura administrativa. Somos la leyenda de una nada.  Somos el caos creativo. Somos el espectáculo de conciertos repetidos en todos los lugares que no saben a nada o a muy poco. Nos quedamos en el artista del momento y en eso precisamente, en el momento. Le estamos quitando a la vida su narrativa oral del pasado y del futuro.
¿Cómo fuimos tan descuidados con nuestro pasado? Como diría mi abuela, ‘siquiera por los de antes’. ¿Qué mentira tan grande nos han contado que no nos importa nada de lo que ocurrió en otros tiempos pasados?

Las historias que nos cuentan y nos cantan los músicos de tradición oral, sucedieron. Fueron cosas que ocurrieron. Aliara lleva años recopilando nuestra historia y la de los nuestros en un catálogo musical lleno de vidas pasadas y de biografías contadas. Su música está apegada a lo nuestro, agarrada a nuestras costumbres.

Algún día puede ser estudiado como un  fenómeno musical profundamente enraizado en la tradición musical oral, autóctona, rural y agrícola. Los cortijos de otra época llenaron de coplillas su repertorio. Era cuando los cortijos parecían pequeños barrios donde la cuadrilla de aceituneros trabajaba, sufría y también gozaba. ¿Cómo lo hacía? Cantando, amando y bailando.

No solo era colocar las mantas debajo de los olivos y comenzar a varear las ramas. Se vareaba de forma jubilosa. Como diría Carnés; “llenando de coplas el aire”. Y de ese aire todavía sacamos la esencia de lo que fuimos. Este fin de semana la música tradicional se viste de fiesta recorriendo nuestro pueblo con otras músicas que tuvieron otra cultura diferente a la nuestra. Dignas de ser escuchadas. Y luego lo nuestro. La actuación de Aliara es siempre muy esperada. Su repertorio está lleno de coplas, romances, jotas, seguidillas , nanas. Son muchos años entregados a la causa. Su legado es muy importante defendiendo con pasión lo nuestro.


Como diría Sabina, nos sobran los motivos para quererlos. Nos han cantado para que en nuestra imaginación pintemos las vidas de antes, esas antiguas, que el mundo de ahora desconoce. Nos han dado un archivo para acumular recuerdos de Muestras Folk en las que, año tras año, se rinde homenaje a una cultura verdadera. El folklore de Los Pedroches constituye un patrimonio enorme que debemos conservar y transmitir. Todos tenemos que ser ‘Aliara’. Sí, ese grupo que trabaja para que los veranos tengamos algo nuestro. Con el ritmo que llevamos,  no quedará ni rastro de lo nuestro ni de lo que fuimos. 


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