La evolución de la Red (IV)

MANUEL GARCÍA-CANO SÁNCHEZ


LOS TRENES MADRID – SEVILLA

Para explotar la línea se adquirieron los trenes de Alta Velocidad de la serie 100 CEC Alstom la primera de las cuales llego a España en noviembre de 1.991, tras un intenso periodo de pruebas en la factoría francesa de Belfort, mientras otro tren realizaba pruebas sobre la línea del TGV Atlántico.
Desde su llegada el tren AVE se convirtió en símbolo de la Alta Velocidad española y la línea fue LA PRIMERA EN EL MUNDO en integrar las dos tecnologías más avanzadas del ferrocarril europeo en aquel momento la francesa del tren y la alemana de la señalización y la electrificación.

Los trenes que iniciaron la explotación de la línea Madrid-Sevilla y que aún siguen circulando tanto en esta línea como en otros trayectos de la red de Alta Velocidad española, eran capaces de alcanzar una velocidad máxima de 300 K/h., tenían una potencia de 8.800 KW y podían alimentarse tanto en corriente alterna a 25.000 voltios (necesaria para alcanzar altas velocidades) como con corriente continua a 3.000 voltios (para acceder a las estaciones de Madrid y Sevilla que inicialmente mantuvieron el sistema de electrificación en la red convencional española para evitar interferencias electromagnéticas).


LOS VIAJEROS EN EL AVE

De espectacular hay que señalar el auge experimentado en el tráfico de viajeros en los 25 años desde la entrada en servicio comercial de la primera línea de Alta Velocidad Madrid-Sevilla, el 21 de Abril de 1.992 de cuyo arranque tenemos esta información respecto al viajero.

El servicio arrancó con una previsión para 1992 superior al millón y medio de viajeros que aumentaría hasta los 3.675.000 en 1993. Esas previsiones pese al escepticismo inicial que genero la Alta Velocidad en España se vieron posteriormente ampliamente superadas.

Un mes antes de la inauguración ya estaban reservados 160.000 asientos para los seis meses que duró la Exposición Universal de Sevilla. La venta anticipada hasta el día del primer servicio comercial obtenía una recaudación media entre once y doce millones de pesetas diarios. Los precios oscilaban entre 6.000 y 16.500 pesetas para los trayectos de punta a punta de la línea.

El objetivo del servicio a bordo era competir con el avión. Para ello se ofrecía restauración (incluido en el precio del billete según la clase), coche cafetería, servicio de video y cuatro canales de música individual, prensa diaria y revistas, zonas familiares dotadas de mesas con juegos para los niños, cabina telefónicas, plazas y aseos adaptados para personas en sillas de ruedas.... prestaciones que hoy pueden ser habituales, pero que en su día supusieron novedades muy significativas que anteriormente nunca habían sido ofrecidas de forma integral en un servicio ferroviario.

La explotación se inicio con seis servicios diarios en cada sentido que pronto resultaron insuficientes.
El ferrocarril español fue capaz de responder al difícil reto que se le había planteado con la puntualidad que hoy caracteriza a los servicios de Alta Velocidad, un día después de la inauguración oficial del 20 de Abril de 1.992 coincidiendo con la apertura de la Exposición Universal, se realizaba el primer viaje comercial del AVE entre Madrid y Sevilla el primero de una trayectoria brillante que ha cambiado el ferrocarril español de manera realmente sorprendente.


ALGUNAS CIFRAS Y DATOS DE LA ALTA VELOCIDAD

La longitud de la red actualmente en servicio es de 3.240 kilómetros (2017), en su inauguración (1992), fueron 471 kilómetros.
Más de 357,5 millones de viajeros en 25 años -267 millones en servicios AVE y AVANT.
90 millones en los servicios de ancho variable.
La inversión realizada hasta el momento en el desarrollo de la red de Alta Velocidad española es de 51.775 millones de Euros.
Diariamente circulan por la red una media de 677 trenes.


Fuente: VIA LIBRE Num.617 Revista del Ferrocarril.


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