Pongamos que hablo de vivir (VI)

JOSÉ ANTONIO CARBONERO FERNÁNDEZ
(Técnico de la Cooperativa Olivarera Ntra. Sra. de Luna de Vva. de Córdoba)


“A lo que de aceite de oliva hecho, sácole provecho”, ciertamente así es, pero sabemos que alimentos conforman lo que comemos, que indican y qué esconden los etiquetados de estos alimentos que compramos en un supermercado, yo creo que no, y no es porque no los leamos convenientemente, sino porque siempre queda algo en el aire que no viene indicado en la etiqueta, bien por no ser obligatorio por ley o bien porque adrede no se especifica con claridad.

Es obvio que se trata de un tema que nos preocupa mucho, fundamentalmente a padres y madres en lo respectivo a la alimentación de sus hijos, la presencia del aceite de palma en muy buena parte de la comida procesada que encontramos en los supermercados provoca una creciente alerta para el consumidor. Encontramos varios ejemplos prácticos que lo demuestran, el vídeo viral del cocinero Juan Llorca, así como las elocuentes imágenes de sinazucar.org han llevado a muchas personas a preguntarse: “Entonces, ¿qué podemos dar de comer a nuestros hijos?”. Esta pregunta aparentemente difícil tiene fácil respuesta, y la encontramos de la mano del neuropsicólogo Álvaro Bilbao: “La nutrición neurosaludable mejora la memoria del niño, la concentración, la agilidad mental, el estado de ánimo y en la prevención de enfermedades”.

El aceite de palma, es de origen vegetal, al igual que sucede con el aceite de oliva, girasol o colza, se obtiene a partir del mesocarpio del fruto de la palma, pero sin embargo, mientras que estos aceites contienen ácidos grasos insaturados saludables, el de palma y palmiste tiene ácidos grasos saturados como el láurico, palmítico y mirístico, que son perjudiciales para la salud. Es el segundo aceite producido a nivel mundial, sólo por detrás del aceite de soja.

No encontraremos botellas de aceite de palma en un supermercado, pero por sus características a la hora de emplearlo para la elaboración de alimentos lo convierten en un elemento muy interesante para la cadena alimentaria. Ejemplo de ello es esta entrevista concedida a el periódico El Mundo en su sección de Salud-Biociencia titulado: La industria alimentaria dice que el aceite de palma “en muchos casos no se puede sustituir”.

¿Porqué esta devoción por el aceite de palma y no otro?, Resulta que el aceite de palma, a temperatura ambiente, tiene la consistencia y untousidad adecuada para la alimentación, además alarga la vida útil del producto en el cual es usado, estas características le confieren gran importancia para la fabricación de alimentos en detrimento de otros aceites y alimentos más saludables. Está presente en muchos de los productos procesados y envasados que compramos de forma habitual (margarinas, pizzas, patatas fritas, bollería, pastelería, etc., hasta en algunos helados).

Siendo más exhaustivo, sí uno quiere averiguar aspectos muchos más técnicos y prácticos a nivel alimenticio, para ello no hay mejor lugar para documentarse convenientemente que el Instituto de la Grasa-CSIC en Sevilla. El investigador de este centro, el doctor Garcés Mancheno afirma en una entrevista concedida a EFE:SALUD, “Tanto el aceite de palma como el aceite hidrogenado son grasas no saludables ya que suben los niveles de colesterol malo y bajan los del bueno”. Choca que un refutado experto en la materia nos cuente esto con tanta claridad y certeza, no olvidemos que la misión del Instituto no es otra que desarrollar investigaciones dirigidas a obtener alimentos de calidad, saludables y seguros.

No obstante, hay científicos que lo defienden, por ejemplo el profesor Guy-Grand afirma, “aunque el aceite de palma tiene componentes dañinos para la salud (ácidos grasos saturados), teniendo en cuenta los niveles de consumo no podemos decir que en Francia haya un problema de salud pública específico relacionado con el aceite de palma”, sin embargo, de otro lado, artículos como el de Clara Lago del diario DEIA, nos dejan un par de conclusiones muy preocupantes: uno de cada dos alimentos de nuestra despensa lo contiene y otro dato escalofriante, un ciudadano consume unos 10 kilos de aceite de palma al año sin saberlo claro.

A pesar de su insalubridad, en Europa no existen restricciones para el uso de aceite de palma en la industria alimentaria, a principios de este mes de Abril llegó el debate al Congreso de los Diputados para evitar el consumo es este tipo de alimentos entre la población infantil. Tampoco podemos soslayar el hecho de que para obtenerlo se está deforestando la selva tropical sudamericana.

¿Por qué tiene tanto éxito entonces?, bueno las dos ventajas fundamentales del aceite de palma son las siguientes, en primer lugar es más mucho más económico que otro aceite (una tonelada de aceite de palma supone unos 650 € mientras que una de aceite de oliva se sitúa en torno a los 3.000 €), y en segundo lugar, lo comentado anteriormente, su estado sólido a temperatura ambiente hace que se adapte mucho mejor para ser utilizado en alimentos que otros.

Después de lo expuesto anteriormente, cada uno puede formarse una opinión quizás algo más clara al respecto, y decidir, por así decirlo, con más fundamento, si es más conveniente para nuestra salud el uso de un tipo de aceite u otro. 


No hay comentarios :

Publicar un comentario