La Iglesia rehabilitará el inmueble de la «Casa de las Obispas» para convertirlo en centro parroquial

ANTONIO MANUEL CABALLERO
POZOBLANCO


El Obispado de Córdoba, a través de la parroquia de Santa Catalina, comienza el próximo lunes los trabajos previos de realización de obras menores para descubrir el estado de los falsos techos, de las entreplantas y de la estructura general del inmueble conocido popularmente como Casa de las Obispas.

Se trata de trabajos necesarios antes de que se acometa la rehabilitación y construcción de nuevos espacios que se ejecutará en dos fases, con continuidad temporal entre la primera y la segunda.
El edificio de finales del siglo XIX, con casi 900 metros cuadrados, es propiedad de la Iglesia desde la donación que realizaron las Hermanas Moreno Pozuelo, sobrinas del Obispo Pozuelo.

El párroco de Santa Catalina, José María González, ha explicado que esta actuación se va a llevar a cabo después de que el arquitecto del Obispado declarara la ruina del inmueble “con el peligro de derrumbe de un edificio emblemático para Pozoblanco”. El párroco ha explicado que el propio Obispo, Demetrio Fernández, pudo conocer el estado del inmueble el pasado mes de agosto y determinó “que es importante para Pozoblanco que se ponga en valor una casa que tenemos la obligación de proteger y que dotará a la parroquia de un salón parroquial del que carece”, lo que está obligando a realizar “en precario, en cuanto al espacio, algunas actividades pastorales como la catequesis”.


El párroco de Santa Catalina de Pozoblanco mostró el miércoles el estado ruinoso del edificio. /SÁNCHEZ RUIZ


La casa, situada en pleno centro comercial de Pozoblanco, entre las calles Mayor, Vicente Aleixandre y Doctor Rodríguez Blanco, cuenta con una parte delantera “más noble y con la fachada de granito”, que dispone de protección urbanística por su antigüedad, y una parte trasera con dependencias secundarias.

El edificio fue donado para uso educativo y durante varios años distintas dependencias del colegio de La Inmaculada estuvieron allí situadas, además allí estuvo la primera residencia para discapacitados con que contó Prode en la ciudad, además de haberse aprovechado durante una época por Cáritas y más recientemente como sede de dos cofradías de Semana Santa.

José María González reconoce que la obra “de envergadura” que se va a acometer, y que sólo en su primera fase se estima que ascienda a alrededor de 400.000 euros, “no podrá asumirla la parroquia, aunque desde el Obispado se ha entendido que era necesario y urgente una actuación de estas características”. Además, existe la intención de poner en alquiler tres locales comerciales en la calle Mayor y aparcamientos subterráneos, matizando el párroco que “nunca sería en venta porque así se estipuló cuando fue donado a la Iglesia”.

José María González ya se ha dirigido a los feligreses para explicarles las obras que se van a realizar y a parte de destinarse la colecta de los primeros domingos de mes a su financiación, se ha habilitado una cuenta en Cajasur y se recibirán donativos en la sacristía, “con disposición a entregar a todas las personas sus correspondientes justificantes”. El párroco ya ha anunciado su intención de que sea una empresa constructora local la que pueda realizar las obras en sus dos fases.

El lunes se pone en marcha una obra menor de comprobación. /SÁNCHEZ RUIZ


DISPONDRÁ DE PARKING SUBTERRÁNEO

El anteproyecto encargado por el Obispado a los arquitectos Santos Sandoval y Estefanía Sánchez, se completará una vez que las obras menores que comienza el lunes determinen el estado real de la estructura y su parte aprovechable.

El proyecto final será presentado al Obispo y al consejo económico de la Diócesis y en su primera fase consistirá en la restauración integral de la parte noble de la casa, atendiendo a las obligaciones legales de protección y respetando la estructura interior del edificio, y la demolición de la parte trasera.

En la segunda fase se acometerá la construcción de un edificio nuevo en la parte demolida que contará con sótano con parking subterráneo cuyas plazas serán puestas en alquiler para sufragar el coste del edificio, así como tres locales comerciales, también para alquilar, con acceso por la calle Mayor.

Junto al sótano habrá planta baja y primera planta, más una segunda pero sólo destinada en principio a adecuar la altura del inmueble con el resto de edificaciones colindantes. Habrá patios interiores, salas de reuniones, para cursillos y estancias para la catequesis. También una capilla y un patio central de gran tamaño para convivencias. Igualmente, en la primera planta se contará con un salón de actos, mientras que habrá diferentes habitaciones para usos de la parroquia.


El párroco ya ha avanzado que las diferentes instalaciones, y especialmente el salón de actos y las salas, tendrán un uso amplio “para que los ciudadanos de Pozoblanco e incluso de la comarca se sientan integrados en una casa abierta a distintas posibilidades”. Además, insistió en la transparencia que regirá las cuentas y en que se va a crear una comisión de obras.





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