Belalcázar congrega este fin de semana a los aficcionados a la caza

SATURNINO MUÑOZ
BELALCÁZAR


Con la temporada aún sin finalizar en varias modalidades y justo unos días antes del inicio del período de perdiz con reclamo, la localidad de Belalcázar celebra este fin de semana su quinta feria cinegética que se convertirá de nuevo en lugar de encuentro para los apasionados de este deporte de poblaciones de las provincias de Córdoba, Badajoz y Ciudad Real. Un evento que se va consolidando como uno de los más importantes para la promoción y venta de las empresas vinculadas a una actividad que aglutina deporte, ocio y contacto con la naturaleza.

La muestra comenzará con un campeonato de perdiz con reclamo y una carrera de galgos como actividades previas a la inauguración oficial que tendrá lugar hoy sábado en la nave cultural Fuente Nueva. La programación también contempla la realización mañana domingo de una ruta de senderismo que conducirá a los participantes desde el centro de la localidad hasta el paraje de “la selva”, uno de los entornos naturales más destacados de esta población pedrocheña. La jornada se completará con una exhibición de cetrería, un campeonato de tiro al plato, otro de tirachinas y la degustación de las tradicionales migas con chorizo.



En la nave Cultural Fuente Vieja los visitantes podrán contemplar y adquirir productos de granjas cinegéticas, artículos de caza, artesanía y alimentos típicos en los expositores que participan en esta quinta edición de la feria cinegética Castillo de Belalcázar

Belalcázar siempre ha sido un municipio muy vinculado a la actividad cinegética. Desde hace décadas sus cotos son visitados por cazadores de otras provincias de la geografía peninsular dada la variedad de especies y la abundancia de las mismas. Ya en 1548 se publicaban unas ordenanzas firmadas por el D. Alonso de Zúñiga y Sotomayor, Conde de Belalcázar y Marqués de Gibraleón en las que establecía normas de caza en las tierras y dehesas del condado. Normas de gran severidad como se desprende de uno de sus párrafos: “Por esto mando que en todos los dichos términos de estas dichas mis villas ninguna persona de cualquier ley estado o condición que sea sin mi licencia y mandato ser osado de matar ni tomar perdiz ni perdigón salvo conforme a la ley del reino y bajo la pena de ella y así mismo prohíbo y quiero que no puedan deshacer los nidos de las dichas perdices ni tomar los huevos de ellas so pena que por cada vez que en ellos se hallare pague 200 maravedíes de pena”.




Prohibiciones que se extendían a la caza de otras especies con determinadas artes. “Que en todo el término de las dichas mis villas ninguna persona sea osado de cazar liebres con redes, lazos ni cuerdas so pena de 600 maravedíes y por cada vez que cada uno los cazare o por verdad se supiere que las cazó además pierda la caza que hubiere tomado y muerto y redes y lazos y cuerdas y perros con que las cazare y quien tuviere algunos aparejos de estos en su casa que lo haya perdido y pierda”.


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