Entrevista a Francisco Sánchez Gómez, peluquero


ANTONIO MANUEL CABALLERO
POZOBLANCO

En la calle Feria, 56 de Pozoblanco, desde junio del 2015, está abierta la Peluquería Paco. Al frente de la misma Francisco Sánchez Gómez (1967). Un establecimiento, que como otros centrados en caballeros y niños, representa todos los que han prestado servicio en la ciudad durante tantos años y es que todos tenemos en nuestra memoria el recuerdo pasado o presente de quien le toca trabajar con nuestra cabeza.


Paco en su peluquería de la calle Feria de Pozoblanco. /SÁNCHEZ RUIZ


– Al referirnos a su oficio, ¿cómo prefiere que le llamen peluquero o barbero?
– Peluquero, antiguamente se recortaba y arreglaba mucho la barba y el bigote y por eso lo de barbero pero eso se ha prácticamente perdido por la maquinaria doméstica, así que como esto es una peluquería pues peluquero.

– Cuéntenos, ¿por qué decidió hacerse peluquero?
– Me ha gustado de siempre esta profesión y de hecho llevo ya 27 años pero trabajando en otros lugares. Me quedé parado y fue cuando decidí hacerme autónomo y montar una peluquería aquí en mi pueblo que es lo que me ha gustado siempre y aquí estamos peleando en el oficio. Me fui con 23 años de Pozoblanco en busca de un porvenir y he vuelto con 33 y ahora surgió la ocasión. No he tenido antecedentes familiares en el oficio pero sí era algo que me gustaba.

– ¿Y por qué se instaló aquí en la calle Feria?
– Porque yo me he criado aquí. Nací en la calle Feria 104 y era el sitio dónde yo quería establecerme. El local que encontré era el idóneo para abrir la peluquería.

– ¿Podríamos calificar su peluquería como de estilo tradicional?
– Bueno, aquí tocamos desde el estilo clásico hasta el más vanguardista. Como hoy se exigen degradados, mechas, etc, tienes que ir a la última. Se trata de contar con los conocimientos para atender cualquier requerimiento.

– ¿Se ha planteado alguna vez peinar o cortar el pelo a una señora?
– Estoy capacitado para peinar a señoras pero decidí centrarme en caballeros y niños porque desde el principio estoy yo sólo y para una peluquería unisex tendría que incorporar a alguien más. Ya se verá en el futuro.


Su máximo empeño es que el cliente salga satisfecho. /SÁNCHEZ RUIZ


– ¿Ha cambiado mucho la peluquería masculina en este tiempo?
– Sí muchísimo, sobre todo en maquinaria. Antes teníamos una máquina que le llamábamos cangrejo y que pegaba unos tirones tremendos y ahora tenemos unas máquinas que son una maravilla tanto para mi trabajo como para causar la menor molestia al cliente y las hay para todo, incluso para hacer dibujos. Eso en cuanto a las máquinas de cortar y paralelamente han evolucionado muchos los gustos de los clientes y las tendencias en todo momento.

– ¿Los clientes por lo general son fieles o van y vienen de un sitio a otro?
– Sí son fieles hasta el punto de que yo me he dado cuenta de que si en alguna ocasión tienen que ir, por la razón que sea, a otro sitio parece que te están poniendo los cuernos y luego cuando vienen se sienten apurados y te dicen perdona que es que me ha tenido que pelar mi hija, por ejemplo, como disculpándose. Existe esa fidelidad por la complicidad que hay entre peluquero y cliente, porque ya conoces la estética, tú le asesoras sobre lo que le puede quedar mejor y si vienen por vez primera y repiten pues ya le sigues dando consejos y se crean unos vínculos que hacen que el cliente confíe en lo que le has recomendado.

– ¿Usted es de los que da cita previa o el cliente viene sin cita y también se le atiende?
– Como hay una clientela fija y para su mayor comodidad si piden cita es mejor y así vienen a la hora acordada. Si hay huecos y si entre medias de personas con cita viene alguien pues se le atiende también. Para pedir cita tengo el teléfono móvil colocado en la entrada y además tengo tarjetas y hasta página de facebook con el teléfono de contacto.

– ¿Y el perfil de su clientela cómo es?
– Es muy amplio. Si hablamos de edades, desde muy muy pequeños y hasta muy mayores. Y luego pues por ejemplo hace unos días llegaba un chico que su padre, abuelo y bisabuelo han sido peluqueros pero él no ha seguido la tradición y viene expresamente desde Villanueva del Duque, también personas que vienen a pasar aquí la Navidad y llegan para que les corte el pelo, gente de Madrid estos días, y luego de muchos pueblos. Vienen de El Viso y de muchos sitios porque en los pueblos pequeños hay sobre todo peluquerías de señoras y si quieren pues buscan una peluquería de caballeros. Y de Pozoblanco prácticamente de todas las zonas.


Está centrado en el corte de caballero y niño. /SÁNCHEZ RUIZ


– ¿Qué hace para que el tiempo de espera se le haga agradable a la persona que viene a cortarse aquí el pelo?
– Bueno las revistas no pueden faltar. Las tengo de todo tipo (sonríe). Alguna más atrevida la tengo abajo pero el cliente puede entretenerse con revistas de motor o incluso del corazón. No obstante, enseguida surge la conversación y la gente no suele aburrirse ni mucho menos. Y luego para los niños les tengo sus juegos, les pongo su música e incluso alguna película si hace falta en la televisión que también tengo aquí. Y en esta época navideña no puede faltar algún detalle como algún licor, también sin alcohol y polvorones claro.

– ¿Esto de cortarse el pelo antes de la feria o de las fiestas se sigue llevando?
– La verdad es que hoy en día la gente cuida de su pelo durante todo el año y por ejemplo vienen cada tres semanas o cada mes, y luego para arreglos antes. Pero también tengo que decir que están los casos de personas que necesitan el corte para una boda o para un acontecimiento familiar puntual.

– ¿Cuáles son los utensilios que tiene por aquí?
– Como puedes comprobar tengo muchas máquinas eléctricas, algunas para cortes más específicos. Para perfilar patillas o nuca. La navaja para corte a navaja. Y luego tengo a la venta agua de peinados, gomina, cera, lacas de última generación, productos profesionales, perfumes y hasta productos anti caída del cabello y en este campo contamos con productos de vanguardia que he traído.


Está centrado en el corte de caballero y niño. /SÁNCHEZ RUIZ


– ¿Qué es lo más raro que le han pedido?
– Cada cliente es un mundo y yo los respeto mucho pero hay casos que te chocan como un señor mayor que me pidió que le cortara al cero y cuando le pregunté que por qué me dijo que se así le duraba más y que se ponía su gorrita y sin problema. Pero desde una persona adulta que te puede pedir una cresta o un degradado al cero o incluso hacer rayitas en las cejas. Y la gente joven con sus peinados de moda que tienen que ser como ellos quieran, cosa que saca Cristiano, Messi o cualquier jugador te lo piden y te toca estudiarlos para satisfacer al cliente.

– Hablando de jugadores de fútbol, observo que tiene varios escudos de equipos por aquí.
– Sí, de varios equipos como muestra porque hacemos impresiones muy bonitas y son ideas para regalar al algún hermano, a la mujer, en fin, lo tocamos también.

– En el caso de la competencia, ¿hay relación entre los peluqueros de Pozoblanco?
– La verdad es que no, por supuesto que sé quiénes son, pero en mi caso he estado fuera muchos años y también hay compañeros que no son de Pozoblanco. La competencia es sana y por supuesto el respeto, pero no se da la oportunidad ni las circunstancias de ir más allá de que cada uno atendamos nuestro negocio.

– Por cierto ¿y a usted quien le corta el pelo?

– (Ríe) Pues yo mismo. Una vez en Córdoba fui a que me lo cortaran pero no me gustó el resultado y me lo tuve que retocar. Estoy acostumbrado a cortármelo y esa es la realidad.


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