Los bancos suman y restan

MIGUEL CARDADOR LÓPEZ
(Presidente-Editor)



Uno de los elementos clave que influyeron de forma negativa en la acuciante crisis que todavía padecemos, fueron los bancos y las cajas de ahorros, con su política de derroches y falta de previsión a todos los niveles.

En los tiempos de falsa bonanza, uno iba a pedir un crédito bien personal o hipotecario, y si por ejemplo la idea era pedir 60.000 euros, era la propia entidad la que le decía: “no te preocupes que en vez de darte 60.000 te vamos a dar 80.000 euros y así cambias el coche y te compras uno nuevo”. Y para concedértelo, nadie tenía que avalarte, ni el prestatario necesitaba tener ningún patrimonio, simplemente tenías que presentar la nómina de un mes, todo lo demás no se miraba.

No importaba que el que lo solicitaba solo tuviese un contrato temporal, o que incluso la nómina fuera falsa. Tampoco nadie daba importancia a que la hipoteca se hiciera a 35 ó 40 años, todo era normal en esa vorágine de efervescencia, aunque los cimientos fueran de irrealidad y engaño.

Además, por hacer este trabajo “irresponsable”, los directores y dirigentes premiaban a sus trabajadores con un plus extraordinario, lo que ocasionaba rivalidad y malas caras entre los mismos trabajadores. Nada importaba, el fin era vender el producto, fuese del tipo que fuera y aunque dentro de unos años el que lo adquiría no pudiera pagar.

Es como si en nuestra empresa más puntera, Covap, se pusieran a vender jamones la mayoría de los trabajadores, y a estos se les diese un plus extraordinarios por la cantidad de venta, aunque muchos de los compradores se presumiese de antemano que no iban a pagar.

Como digo eran tiempos de sumar y sumar todo tipo de productos y de tener poca consciencia de la realidad que subyace tras la apariencia. La irresponsabilidad en la gestión bancaria unida a la irresponsabilidad de aquellos que pidieron un dinero prestado sin tener la plena seguridad de que no tendrían problemas en el cumplimiento de su obligación de devolverlo, creyendo ingenuamente que el ciclo de aparentes vacas gordas general y particular sería eterno, ha desembocado en la aparición de situaciones dramáticas.

Desde hace unos años todo se ha invertido. Ahora, si pides una cantidad o bien, tienes que tenerla tú ahorrada en cuenta, o alguien te tiene que avalar por el doble de lo que pides.

El Banco Popular ha planteado a los sindicatos la reducción de plantilla que afectará a 2.850 trabajadores con las enmascaradas prejubilaciones que pueden acercarse al 70% del salario neto.

Desde hace poco más de un lustro se han clausurado 15.000 oficinas bancarias en toda España. Esta tendencia de cierre seguirá aumentando, dejando a zonas rurales o barrios desasistidos.

Sin embargo, el aumento de cajeros se ha incrementado en 1.250 equipos en sólo el primer semestre del presente año. Esta será la tendencia a seguir, creando el autoservicio del propio cliente, que será el que realice el 80% de la futuras operaciones bancarias. De la misma manera aumentarán el uso de las tarjetas, el número de operaciones en tiendas, servicios o el mismo taxi, crece a ritmos superiores al 13% interanual a junio del 2016.

Me aventuro a vaticinar que no tardará mucho en llegar el tiempo en que no sólo no darán ningún interés al ahorro, sino todo lo contrario, que crearán un impuesto de pago a los que tengan dinero ahorrado.

En esta descabellada resta, podemos comprobar cómo en nuestra comarca el Banco que más movimiento tiene es el Banco Santander de Pozoblanco, pues tras el cierre de la sucursal de Banesto de la misma localidad, han duplicado el trabajo, dándose la circunstancia, de que muchas veces llega la cola a la misma calle, teniendo los clientes algunas veces que esperar más de una hora. Pero a los que mandan que les importa, hay que seguir ajustando y restando, aunque el cliente y los propios trabajadores revienten, unos de esperar y los otros por el trabajo que se les ha acumulado de forma desproporcionada.


Los bancos han mandado, siguen mandando y seguirán siendo cabeza de león. 


No hay comentarios :

Publicar un comentario