El patio de las tinajas

ARTURO LUNA BRICEÑO


El Hospital de Jesús Nazareno de Pozoblanco se fundó en el año de 1645. Se acogió a las reglas instituidas por el Padre Cristóbal de Santa Catalina. Los grandes animadores de la fundación del Hospital de Pozoblanco, fueron Marta Peralbo y Diego de Novoa. Una historia profusamente relatada por todos los historiadores locales. El hermano Diego de Novoa quería crear un asilo para atender y curar a los pobres y Marta Peralbo pretendía un Beaterio a semejanza al existente en la Villa de Pedroche, creado en 1591 y adosado a la Ermita de Nuestra Señora del Castillo, para acoger a las mujeres pobres que, queriendo ser monjas, no tenían dote para ingresar en los dos grandes conventos existentes en las comarca: El Convento de la Concepción de Pedroche y el de San Juan de la Penitencia en Torrefranca. Surge así la obra de caridad que ha llegado hasta nuestros días y que tan arraigado y respetado está entre los vecinos de Pozoblanco.



El 4 de marzo de 1989 fue reconstruido y transformado en una moderna Residencia Geriátrica, casi en su totalidad. Obra que costó 148.385.811 pesetas de las cuales 28.503.901 pesetas fueron donativos del pueblo y el resto de los dineros lo aportó la Congregación de las Hermanas Hospitalarias de Jesús Nazareno.

En la actual residencia es la luz la protagonista. Para conseguirlo se han hecho varios patios, entre el que destaca El Patio de las Tinajas. Está situado a la izquierda, según se entra, y da luz a las salas de estancia y televisión, al pasillo de los comedores y al que da acceso a la vieja huerta. Un conjunto que recuerda a los claustros de los monasterios.

Patio de las tinajas. En el centro de Fuente del Chumbo hecha en 1926.

Entrar a este Patio de las Tinajas es como retrotraerse al siglo XVII. En el centro está la ultima fuente que hacia manar de sus caños el agua del Chumbo. Que está fechada en 1926. Y dándole guarda, reposadas en maceteros de hierro forjado, se encuentra una excelente colección de tinajas. Estos recipientes de barro cocido conservan las viejas marcas de los alfareros que las labraron, y algunas, las fechas en que fueron introducidas en los hornos.

Tinaja con marca, muy elaborada, del alfarero.


Son estos viejos recipientes los que se encargaron de guardar el vino y el aceite que la Piadosa Casa necesitaba para socorrer a los pobres que en ella estaban acogidos. Algunas de estas tinajas son más antiguas que el Hospital.

Marca de alfarero con firma.


Las hay que están fechadas y marcadas con la marca o la firma del tinajero. Otras delatan su factura en el ribete en realce que el alfarero le hacía cerca de la boca. Estos adornos eran, y aun lo son hoy en día, la firma del alfarero. Cada tinaja así marcada identificaba las manos que la habían hecho y el alfar donde habían sido cocidas.

Hoy alineadas en torno a los ventanales, marcando el limite de los jardines del patio, los viejos recipientes permanecen viendo pasar el tiempo. Son eternos cacharros de alfarero que han acompañado a tantas y tantas soledades. Pero ahí están, como testigos mudos de lo que significa la caridad para un pueblo y de como el tiempo no importa cuando la obra es capaz de superarlo.

La tinaja mas antigua del patio es de 1647, anterior a la fundación del Hospital


Y frente al Patio de las Tinajas, según se entra a Jesús Nazareno, a la derecha se encuentra el patio del limonero. Allí permanece, lozano y verde, el limonero lunar. Aguerrido cítrico capaz de superar las temibles heladas de enero y dar perennemente sus amarillos frutos cada vez que la luna inicia sus ciclos. Y sobre él la torre de ladrillo de la Vieja Ermita, mostrando el esquilón de bronce que las monjas hacían sonar cuando alguien en Pozoblanco estaba a punto de entregar su alma a Dios y su cuerpo a la tierra. Es la Campana de la Agonía, que se tañía cuando se comunicaba que alguien estaba en el preludio de la muerte. La tocaba una monja desde el patio. Movía el badajo por medio de una longa cuerda que bajaba del campanario al patio. Y desde entonces quedó el dicho en la cultura popular taruga: ¡¡Eres más largo que la soga de la Agonía!!

Pozo antiguo del Hospital con el nuevo brocal en el Patio de las Tinajas.



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