César Lumbreras enciende cada sábado la radio del campo

EMILIO GÓMEZ
LOS PEDROCHES


Los sábados veo a los agricultores y ganaderos con el transistor. Unos llevan los auriculares y la radio metida en el bolsillo de su mono de trabajo azul, otros se suben al pesebre para encender la radio de su vieja enrramá, colgada en lo alto y acompañada de  alguna que otra telaraña que la envuelve. En la salas de ordeño también, entre el ruido de motores, se abre paso  Agropopular. Ellos están deseando de que les hablen de las cosas que les importan. Suena la chifla en medio de los campos, encinas, ríos cortijos y azules del cielo. Es entonces cuando el micrófono campero de César Lumbreras le roba palabras al campo, a la hierba y a la naturaleza en su empeño de darle voz a un modo de vida tan tradicional como apasionante.

Sus programas están llenos de noticias propias, fiestas sencillas y cancioncillas de esas que se sabían antes de memoria. Es un pequeño viaje al que se suben pastores, agricultores, hombres  y mujeres que trabajan como mulos en los cortijos y  músicos locos. Una forma de vida que aún muchos en las grandes ciudades desconocen. No es ficción es realidad. No hay que inventarse nada, solo poner la radio y dejar que ese artilugio sonoro al que César viste de colores, te lleve por esa naturaleza olvidada y pisoteada por el hormigón.



Hace tiempo que empezamos a guardar en un cajón abandonado el conocimiento popular. Agropopular está  lleno de ese conocimiento, ese que se aprendió en la suma de experiencias del día a día de los que son y fueron nuestros mayores. En Agropopular  no tienen cabida  esos charlatanes y contertulios que dicen tener la receta del mundo contando la miseria de los demás y la suya si hace falta.

En Agropopular todo es más natural. No hay mentira, solo verdad. Hay verano e invierno, aire fresco y soles de primavera. Las compuertas de los sentimientos  se abren cada sábado con las esperanzas de que todo mejorará con la mirada puesta en Bruselas. Cada sábado, Agropopular es una ruta compartida por cañadas,  caminos, valles, fuentes y caseríos. ¿Qué tendrá este programa que solo pronuncia español y no sabe de palabras raras?



César Lumbreras nos cuenta cada sábado que en los campos hay faenas agrícolas donde los hombres y mujeres se  dejan la piel en el trabajo de la recogida en el estío de la fruta, en la siega o en la molturación del aceite en la almazara. Una hermosura, nuestro mundo al natural. Da gusto arrimarse a la radio para escucharlo en el mejor de los escenarios, en medio del campo con esa sensación de paz, paisaje llano y mañana tranquila.


Son las diez. Terminó Agropopular. Hasta el sábado que viene cuando  la chifla suene desde Villanueva de Córdoba. Empezará el teatro de los sueños en el campo entre flores escondidas y radios encendidas. 

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