Los silencios del fútbol

EMILIO GÓMEZ
POZOBLANCO


El fútbol amateur no pasa por buenos momentos. La pasión por el Madrid, Barça o Atleti hacen que los equipos del pueblo no tengan el tirón de antes. Un deporte construido desde el tejado donde no se mira abajo. Hay miles y miles de futbolistas amateur que ven cemento en el campo donde antes había público. Un estadio vacío es un estadio triste. La salsa de todo la pone una grada llena, que anime, de palmas y se venga arriba con los goles de su equipo. Para ello hace falta gente que salga del sillón de casa y vea al equipo de su pueblo o ciudad.

En los dos partidos que ha jugado el Pozoblanco, la asistencia ha sido mínima. Ni gente de Córdoba ha venido como lo hacía antes cuando uno de sus equipos visitaba el Municipal. Añoranza de aquellos torneos de verano donde la gente vio a jugadores como Urzaiz o Kiko. Los años de los equipos de Sandoval o cuando venía el primer equipo del Córdoba. Este año ya van dos visitantes de Segunda B y solo se ha llevado 200 personas al campo.

El Córdoba B venció a un fuerte C.D.Pozoblanco. /SÁNCHEZ RUIZ


¿La solución? Nadie la tiene. Esto son ciclos y por el que pasamos ahora no es el mejor para el deporte no profesional. Las directivas ponen su empeño y tiempo en intentar atraer la gente al campo pero por más que lo intentan, no pueden. Es difícil pelear con los grandes equipos que están en infinidad de competiciones. Los grandes se han comido todo el pastel del futbol. Es increíble que tres equipos se coman al resto (son cientos de equipos).


El silencio es el peor enemigo del fútbol. Ojalá que un día se vuelva a la pasión de antes. La hubo en otro tiempo cuando también estaba el Madrid, el Barça o el Atleti. No son incompatibles con el Pozoblanco o el Villanueva. No estar en Tercera es menos preocupante que los silencios del domingo en el estadio. 


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