La Fuente del Chumbo y su pasado efímero

ARTURO LUNA BRICEÑO


Pozoblanco, a través de su historia, ha sido un pueblo en constante evolución sin apego a las piedras, los edificios y ornamentos a los que no dudó en eliminarlos cuando los consideró un freno al futuro. Esa forma de actuar ha sido y es una de sus señas de identidad.

En el Catastro de Ensenada de Pozoblanco se citan 17 fuentes y 31 pozos, fueron los que tenían uso público. Lo común era que en cada casa existiera un pozo o un aljibe en el que recogían las aguas de lluvia. Las fuentes las distinguían de los pozos porque eran manantiales de buenas aguas. Todas ellas afluyeron de los muchos filones de galena, pirita y calcopirita que abundan en la zona.

La Calle Real y la Fuente del Chumbo. /PEDRO LÓPEZ


Dentro de la población se encontraban dos de ellas, al NO, la Fuente de Santa Catalina, situada en el Callejón que llevaba el nombre del manantial, y que iba desde la Iglesia de Santa Catalina a la Cruz de Arévalo y que hoy es la calle trasera del Hospital de Jesús Nazareno. La otra fuente era la denominada: La Fuente de la Izquierda, que se encontraba al NE, en el Callejón de su mismo nombre y que hoy es la Calle de San Antonio. Fuente que existió hasta que se adoquinó la calle y en su lugar se levantó un pozo con arco simbólico. Estas dos fuentes le dieron de beber al pueblo desde su fundación, aunque la que gozaba de mayor predicamento era la Fuente de la Izquierda.

Calle del Ayuntamiento; al fondo la cárcel y el juzgado (año 1930).


Pozoblanco tuvo dos momentos históricos que marcaron su evolución. En 1530 tenía 394 vecinos, con la llegada de Juan Ginés de Sepúlveda en 1537 y la creación de la Capellanía en la que invirtió todos sus dineros ganados por los beneficios religiosos. Con este impulso económico el pueblo durante la vida del Cronista, duplicó su vecindad.

Pozoblanco en 1584 tenía 675 vecinos y en 1609 superaba los 1.000. En 1629 para la compra de la Dehesa de la Jara aparecen censados 1.084, siendo la mayor de las siete villas, superando a Torremilano; 888; Villanueva de Córdoba 817; Torrecampo 477; Pedroche 430; Alcaracejos 309 y Añora 300. En 1754 se dice que Pozoblanco tiene 1.250 vecinos.

El Juzgado, sede del Gobernador del Estado de los Pedroches y la cárcel vieja.


En los documentos sobre los Gobernadores del Rey en los Pedroches, la primera vez que se cita a Pozoblanco como capital del Estado de los Pedroches se hace así: “La Cámara a 26 de Abril de 1777… Propone a V.M. letrados para el Corregimiento de las Siete Villas de los Pedroches de Córdoba, (cuya capital es Pozoblanco), vacante por haber cumplido su trienio Don Alonso López Camacho. Mandada 21 de Mayo de 1777”.

Con el traslado de la capitalidad de las Siete Villas desde Torremilano a Pozoblanco, nuestra villa comienza otro periodo de transformación, y la construcción más visible de ello fue la Fuente del Chumbo. La primera edición del Diccionario de Madoz la describe así: “En el centro de la Villa, frente a las casas del ayuntamiento y cárcel. Hay un hermoso pilar con seis caños surtidos por dos distintas cañerías, la una parte del NE, construida en el año de 1793 y la otra del NO, en el de 1800”.

La Fuente del Chumbo eje central de mentidero de la Calle Real.


El día 10 de Enero de 1785 es nombrado Corregidor del Estado de los Pedroches el Alcalde Mayor de la Ciudad de Antequera, el Licenciado Don Dionisio Ruiz de Aranda y Carrasquilla, su mandato es para seis años y no para tres como lo fueron sus predecesores. Este Corregidor fue el impulsor de la modernización de Pozoblanco y de las Siete Villas, hasta tal punto que una vez cumplido el sexenio, las Siete Villas le piden al Rey que lo mantenga en su cargo por otros seis años más. Petición que no fue concedida aunque Don Dionisio estuvo en el cargo hasta Octubre de 1794. En el escrito los vecinos de la Siete Villas enumeraban todas las industrias que había reanimado y los beneficios que habían recibido. Bajo el mandato de este Corregidor se hizo la Fuente del Chumbo.


Al ser elegida Pozoblanco como capital del Estado de los Pedroches, se situó la sede del Corregimiento y todas sus dependencias en las tres casas de la Calle Real que iban desde el Callejón del Toro hasta la Calle de Jesús a la Columna. El Juzgado y la Cárcel permanecieron en este lugar hasta bien entrado el siglo XX.

La Fuente del Chumbo y su abrevadero.




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