Esperando a López Simón

EMILIO GÓMEZ
POZOBLANCO


Hay un torero que está anunciado para la Feria de Pozoblanco que enamora. Por varias razones, pero esencialmente porque es diferente. Es el primero del escalafón. Un dato que dice poco porque no siempre el que más torea es el mejor. Pero este chico tiene algo que es difícil explicar en un trozo de papel.

Transmite una historia en cada faena. Sus faenas tienen un punto de belleza y serenidad. También emoción. Tiene maneras de sabio. El buen futbolista es el que sabe de fútbol. El buen torero es el que sabe de toros. Este sabe. Lo entiende todo en el ruedo (templando, desviando las querencias del animal, cogiendo el sitio). Es como si pintara en el ruedo las formas que quiere para sus faenas. Es como si hablara con el toro para entenderse. Manda sobre su enemigo. Y sobre todo nos engaña con sus movimientos acompasados. Parece como si parara el tiempo con sus faenas magistrales. Tiene la virtud de sosegar los corazones de los taurinos y agitarlos a la vez. Algún día tienen que detenerlo por ser un agitador de masas en las plazas.



Contaba Juan Manuel de Prada que un día le preguntaron a Santiago Martín ‘El Viti’: “ Maestro, cuando estás dormido, ¿sueñas toreando, y si lo haces  en esos sueños, que eres viejo o joven?”. El Viti respondió: “sueño todas las noches y en esos sueños, no soy ni joven ni viejo, no tengo edad”. Esto es lo que le pasa al toreo de López Simón que no tiene edad, pues parece un viejo sabio metido en el traje de un joven torero que este año le ha dado por abrir todas las puertas grandes de los pueblos y ciudades que visita.


Alberto es un torero profundo que lee a Borges y que fantasea con el capote y la muleta. Dice que ha pasado momentos en su vida que los han llevado a hablar con muchos psicólogos. Algo parecido a la historia de Morante. Bohemios que nos hacen sentir. Seres que en la plaza nos hablan de lo que nadie cuenta. Están poseídos por el entusiasmo creativo. Rebosantes de ingenio con poderes sentimentales y a la vez misteriosos. Me gusta López Simón. No quisiera que las dos faenas que le quedan en Pozoblanco quedaran en nada. La ilusión que tenemos puesta en él es muy grande. Bien es cierto, que no sabemos lo que dará en Los Llanos. Sabemos lo que nos encontraremos si viene El Fandi que es titánico. Sin embargo con artistas como López Simón puede pasar de todo. No solo es cuestión  del toro que le salga sino de la inspiración que tenga. No es la misma cada tarde. Ojalá y aquí  por septiembre tenga su tarde. 


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