Las telarañas en la hucha de las pensiones

MIGUEL CARDADOR LÓPEZ
(Presidente-Editor)


Mientras los partidos políticos siguen jugando al despiste sobre cuál será su posición en la votación para conformar o no un gobierno lo suficientemente firme que posibilite la estabilidad precisa para los próximos cuatro años, comienzan a destaparse los verdaderos problemas que afectan e interesan a la población, y que requieren de la imprescindible unidad y responsabilidad para poder dar solución a las dificultades que presentan.

Uno de los más graves problemas que tienen los gobiernos de los próximos 8 años es el de cómo afrontar el pago de las futuras pensiones. El Fondo de Reserva de la Seguridad Social se queda en la actualidad con un saldo de 25.000 millones de euros, cuando en el año 2011 había 67.000 millones.

Todo esto se debe a que las cotizaciones no dan más de sí, como consecuencia de la reducción de los sueldos, la precariedad laboral y la inflación negativa, además de las bonificaciones que mantiene el Ejecutivo a la contratación indefinida. Las cotizaciones crecen a un ritmo del 1,9% mientras que el empleo lo hace al 2,8%.

En la actualidad, y después de haber pagado la paga extra del mes de junio, la hucha de las pensiones se queda con un saldo de 25.176 millones de euro. Es decir, el fondo se ha reducido en un 60% en poco más de 4 años.

Hay mucha doble moral con este tema, ya que por un lado tenemos a pensionistas que tan sólo han cotizado el mínimo imprescindible, esto es, 15 años, y porque tienen una paga de 650 € se enfadan y echan la culpa al gobierno de turno de lo poco que cobran. Y sin embargo no quieren ver que además de tener sólo los años mínimos de cotización, encima lo han hecho por unas bases muy bajas. Por lo cual, si echamos cuentas, esta persona está cobrando por encima de lo que ha aportado.

Pero también hay situaciones que están en el caso opuesto, como el de un hombre que esta semana se presentó en la empresa donde trabajo como encargado de Recursos Humanos, y el mismo, con una edad de 59 años, presentaba un currículum con 44 años de vida laboral. A esta persona, que tendrá difícil encontrar trabajo, debería dársele la oportunidad, por los años y el dinero aportado durante toda su vida laboral, de encontrar un plan flexible de anticipación de jubilación, porque ha aportado tres veces más dinero que otros pensionistas.

Tal como pintan las cosas, preveo que dentro de un par de lustros va a haber muchos trabajadores que van a llegar a los 65 años con más de 45 años de vida laboral, y mi pregunta es: ¿Cuánto de menos van a cobrar de lo que por derecho les pertenecería? La pelota está en nuestros dirigentes, y en las futuras actuaciones que habrá de abordar inexorablemente el Pacto de Toledo, pues se tendrá que afrontar forzosamente un problema que es mayúsculo, ya que en la actualidad hay 8,5 millones de pensionistas y 9,4 millones de pensiones, mientras que en la actualidad sólo hay 17,7 millones de altas como trabajadores, mucho de ellos con jornada a tiempo parcial y otros muchos con bases de cotización que no superan los 1000 €.


Las telarañas empiezan a llenar la hucha y el futuro se vislumbra bastante negro. 


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