Junio está a punto de aparecer

EMILIO GÓMEZ
LOS PEDROCHES


El mes de mayo lo vamos dejando atrás. Pronto asomará junio y llegará esa tensión, nervios, repasos de última hora, mucho café, tila y muchos codos. Los estudiantes están a pocas semanas de terminar el curso. Se pasa mal en estas fechas. Todos pasamos por ahí y sabemos lo que es. Para los pequeños es más sencillo pues llegan las fiestas fin de curso y se visten de súper héroes, hawaianos o artistas.

Lo peor llega en Institutos y Universidades. Cuando eres estudiante piensas que te estás jugando tu vida en los exámenes últimos. Luego te das cuenta que no era así, pero eso creíamos. Para unos, los exámenes son una presión insoportable y para otros es tan divertido como jugar una final de fútbol.

En los institutos solo unos pocos se la juegan en esos exámenes. A estas alturas de curso, los profesores ya tienen casi la nota de uno por el recorrido que el alumno ha tenido. No obstante, las aulas se llenan del nerviosismo por estas fechas todos los años. Es casi imposible la tranquilidad. Unos se juegan licenciarse, otros para pasar curso y algunos para conseguir nota para entrar en la carrera que le gustaría estudiar.



Uno como estudiante aprende mucho en estas semanas finales. Es cuando te das cuenta de la capacidad que tienes o te falta. Quien no ha pasado por estos momentos no sabe cómo son estos días y lo que te ayuda esto a afrontar las cosas de la vida en el futuro.

Todos los que estudiamos un día tenemos recuerdos de esos días sin dormir, la larga espera de las notas, los éxitos y fracasos que sumamos. Como jugadores de fútbol tuvimos años buenos y otros no tanto. La clave siempre es no abandonar. No se puede dejar nada por perdido. Unos saldrán arriba por su capacidad de sacrificio y otros por su inteligencia. Siempre he dicho que se tiene que valorar todo. Los que salen arriba por las horas que le echan y los que salen a flote cogiendo las cosas al vuelo.

Hoy la formación es un pilar fundamental para todo, acceso al trabajo, a la cultura y para llevar una vida social fuerte. Es así. La educación tiene que estar en cada casa ya sea en forma de libros, titulación o en ese empeño por aprender que debe estar presente en nuestras vidas. Antes la gente sobrevivía sin poder leer. En la actualidad todo es más complicado sin una formación.

Pasará junio, llegarán las vacaciones del verano y volverá septiembre con ese olor a libro nuevo y a estuches sin estrenar.




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