Con papel de fumar

DIEGO GÓMEZ PALACIOS
DESDE CÓRDOBA


Hace unas semanas escuché por la radio y la tele que una determinada entidad que defiende los derechos de la infancia reclamaba que no se proyectasen películas en horario infantil en la que los personajes apareciesen fumando, aunque algunas de estas, pelis antiguas, en su día y ahora, fuesen autorizadas para menores, porque pueden incitar al vicio en la gente menuda.

Siempre estuve y estoy conforme con la libertad de opinión, pero al tratarse de problemáticas socio - educativas que no pueden resolverse de un plumazo ni a corto plazo, debemos establecer una prelación en función de su gravedad.

Puestos a utilizar el papel de fumar me refiero a varios ejemplos de situaciones a las que pueden verse expuestos, y se ven, nuestros tiernos infantes y nosotros mismos cuando nos pidan explicaciones:

Prensa escrita:

Abran p.e. el diario CÓRDOBA y verán en anuncios por palabras ofertas de mujeres ardientes, ninfómanas, viciosas, multiorgásmicas, morbosas… (Ya vale, que LA COMARCA también se lee)

Pasemos a las canciones:

Fuiste mía, mía, mía, de Julio Iglesias. Preciosa pero para mí indignante. Esas cosas, si se hacen, un caballero no las debe predicar a los cuatro vientos, máxime si los que escuchan saben quién es ella.

Si amanece, o, Se nos rompió el amor, verdaderas guarradas de “la Más Grande” grande por voz y perímetro torácico, pero quienes así la llaman parecen no haber escuchado a la antigua Concha Piquer ni a la moderna Pasión Vega. (No le quito su grandeza, sí lo de “la más”)

La finolis Ana Belén se recrea en las metáforas cantando: parecíamos dos irracionales que se iban a morir mañana…, agotamos las reservas de los manantiales…, que derroche de amor, cuanta locura.

Por último, el cine:

Hay una serie de dibujos para niños en la que un perro parlante siempre está tirando los tejos a las chavalas, no perras sino personas, pero nadie fuma.

En las pelis llamadas de acción, verborrea con tacadas de tacos, amén de torturas, violaciones y personas que caen como chinches. ¡Pero no fuman! Es que con tanto ametrallamiento, no disponen de tiempo para fumar durante la jornada. Pudorosamente lo harán después, fuera de cámaras. Observen la cantidad y calidad de cintas autorizadas para doceañeros en la tele.

Si nos cargamos antes estas cosas lo del tabaco será presa fácil.


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