Virgen de Luna: ¿Ser tus pies o traicionar al corazón?

MODESTA CARRASCO MUÑOZ
COSTALERA DE LA VIRGEN DE LUNA


Todo este sin vivir comenzó un 26 de diciembre cuando nos convocaron a una reunión por el grupo del whatsapp y que venía de la nueva Junta gestora y no de nuestro capataz. Mal día, y mala hora: sábado 26 de diciembre, y a las 12 de la mañana, dijimos la mayoría de las costaleras. Aun así, la reunión se celebró con sólo 6 de nosotras. En dicha reunión nos comunicaron que Blas, nuestro capataz, no podía salir de capataz este año, porque venía impuesto desde arriba (dejaron entrever que venía impuesto por el Obispado y motivado por algo relacionado con la partida del anterior párroco de Santa Catalina de Pozoblanco)….y ¿qué tiene esto que ver con la salida de la Virgen de Luna el Domingo de Resurrección?, preguntamos. Silencio fue la respuesta y discusión lo que continuo después. Al cabo de un tiempo se comunicó que nos reunirían nuevamente y se estableció, como posible fecha, el 22 de enero.

Desde el día 15 de enero fuimos las costaleras las que tomamos la iniciativa e intentamos, por whatsapp, cerrar el día de la reunión con el presidente, pero nada de nada: siempre le venía mal el día o la hora. A dicha reunión llevábamos nuestra propuesta: Ser una de nosotras capataz y Blas saldría de contraguía (Opción aceptada en la reunión de Navidad por la Junta Gestora). Cual fue nuestra sorpresa cuando vemos el 11 de febrero en el facebook de la Hermandad, el nombramiento como capataz de la Virgen de Luna a Curro Carbonero y que tras indagar en internet, descubrimos que es el Hermano Mayor de la Hermandad de la Agonía de Córdoba y que tiene ascendencia jarota. Nos citan por fin, al día siguiente de esta publicación para presentarnos al nuevo fichaje, pero antes de entrar, y concretamente dos horas antes, y para tener las cosas más claras, un grupo de costaleras nos fuimos a hablar con el actual párroco de Santa Catalina para preguntarle directamente si la expulsión de Blas como capataz venía impuesta desde Córdoba como nos dijeron la gestora. Su respuesta fue clara y rotunda: Eso es decisión de la Junta Gestora y no viene impuesta por el Obispado.

Esa fue la primera pregunta que se hizo en la reunión: ¿Por qué se quiere quitar a Blas? Y esta vez la respuesta fue otra: se quita por desconfianza. ¿Por qué se cambia ahora de excusa? ¿En que se basa la desconfianza? Estas, y otras preguntas y explicaciones, se pidieron, y curiosamente, fueron contestadas por Curro, que era la primera vez que lo veíamos. Fue curioso porque el 95 % de las cosas preguntadas, y gran parte de ellas eran de la vida interna de la Hermandad, fueron contestadas por el nuevo capataz y no por la Junta Gestora. ¿Esto qué es? Pensamos todos. Todos expusimos nuestro malestar por el cambio de capataz, y por las formas de hacerlo. Aquello no tenía ni pies ni cabeza, y manifestamos al unísono todas las costaleras que estábamos allí, que sin Blas no salíamos. Curro, el nuevo capataz, intentó persuadirnos, y a pesar de que dijo, que no aceptaría el cargo hasta hablar con nosotras, se vio claramente que la decisión estaba tomada. Y así lo manifestó la Junta Gestora: “este año sale Curro”, sin dejarnos si quiera la opción de presentar la propuesta que nosotras llevábamos, y sin tener en cuenta, que en la Asamblea de presentación de la Junta Gestora (impuesta por el Obispado), su presidente dio su palabra de que las costaleras elegirían a su capataz. Hay que decir, que Curro, que no vive en Pozoblanco, es el único que aceptó este cargo de al menos 8 personas que conozcamos, que la gestora le ha propuesto ser capataz, y que ante la barbaridad que se pretendía hacer, declinaron aceptar dicho cargo.

De la reunión salimos cabizbajas, y con la esperanza de que Curro, como Hermano mayor de una Hermandad, no fuera a aceptar el cargo y ser así cómplice de esta injusticia. Si la aceptaba, era claro que lo que busca es ser un “famosillo del martillo”, como se dice en el argot cofrade, ya que en Córdoba no se le conoce como capataz y necesita “caché” y más aún, después de manifestar en la reunión, que hoy por hoy no le tiene devoción a la Virgen de Luna y renegar de ser jarote cuando se le dijo ya que contesto con un alto y rotundo “yo no soy jarote, soy cordobés. Jarote es mi padre”. Esta afirmación de que es un famosillo del martillo, nos quedó mucho más evidente, cuando Blas nos enseñó los whatsapp en los que describía como rana gorda y como marmolillo rana gorda a los dos capataces de Córdoba que habían sacado anteriormente, y en condiciones similares, a la Soledad y al Amargura de Pozoblanco . Con estas forma de hablar de sus compañeros de afición, tuvimos claro que era un “famosillo del martillo “más (sin intención de ofender digo lo de famosillo del martillo).

Aún no entiendo como un Hermano Mayor de una Hermandad de Córdoba: la Agonía (siento nombrarla pero aquí todo el mundo te conoce por esto, y no por tu trayectoria de capataz. Conocemos a otro Curro que es capataz, pero ese no eres tú), puede aceptar este cargo viendo las consecuencias que este hecho trae para una Hermandad y tampoco entiendo como una Junta Gestora confía más en una persona de Córdoba que aparece un día, que en lugar de sus hermanas cofrades y costaleras y del grupo activo que formábamos junto a nuestro capataz, en la Hermandad para participar y trabajar en todas las cosas que se nos requería.

Bueno, al final la cosa ha terminado de la siguiente manera: TENEMOS CAPATAZ, PERO NO TENEMOS CUADRILLA.

Así que mi dilema fue: “salgo con la Virgen de Luna y soy sus pies, cosa que me haría ser la mujer más feliz del mundo, o hago caso a mi corazón y lucho contra las injusticias y acompaño en el dolor a mi compañero, amigo y capataz….En mi casa siempre me han dicho, que la boca se equivoca, pero que el corazón nunca lo hace. Así que mi decisión está tomada: Este año acompañaré a mi Virgen de Luna el Domingo de Resurrección detrás de su paso, con mi capataz, Blas, y con las hermanas costaleras que así lo quieran hacer. Y creo que esta ha sido también la decisión de la mayoría, porque el paso de la Virgen de Luna cuenta con 15 costaleras a pesar de que lo han intentado llenar con mensajes enviados a todas las cofradías de Pozoblanco, e incluso de Villanueva, y de los anuncios puestos en las emisoras locales.

Buena suerte a todas las que decidan salir, y como siempre dice mi capataz: AL CIELO CON LA MADRE Y PATRONA DE LOS TARUGOS”. Al cielo sí, pero sin arrollar y pisotear a nadie.


No hay comentarios :

Publicar un comentario en la entrada