Unas 12.000 personas disfrutaron del belén viviente de Torrecampo

ANTONIO MANUEL CABALLERO 
TORRECAMPO


Desde el mediodía del sábado ya se notaba la transformación. Los vecinos pasaban a ser personajes, los animales ocupaban su lugar y el decorado empezaba a cobrar vida. Desde las cinco de la tarde hasta pasadas las diez de la noche, unos 300 habitantes de Torrecampo volvieron a representar el belén viviente, que alcanzaba su tercera edición, al igual que hicieron el domingo.

La implicación del pueblo fue total. Prácticamente todo su centro histórico se había convertido en un belén de 5.000 metros cuadrados que recorrieron miles de personas, alrededor de 12.000 según la organización a cargo de la Peña Cultural Belén Viviente.



Las fachadas centenarias de piedra y granito de los edificios más emblemáticos como la iglesia de San Sebastián, la ermita de Jesús Nazareno, la casa-museo Posada del Moro, el Pósito o la Casa de la Cárcel se convirtieron en el escenario perfecto, junto con el entorno de la Plaza de la Iglesia y la Plaza de Jesús.

Escenas bíblicas como la anunciación a los pastores y a la Virgen, el nacimiento, el empadronamiento, el Palacio de Herodes, el edicto de Herodes, la huida a Egipto o la adoración de los pastores y de los Reyes se intercalaban con otras tradicionales de Los Pedroches como la matanza, fragua, carpintería, panadería, zapatería, lavanderas, establos, elaboración de queso, jabón, aceitunas, bolillo, bordados, etcétera. Todo ello aderezado con la actuación del coro romero Primero de Mayo y con más de 50 animales entre gallinas, burros, ovejas y hasta becerros.



Adrián Pérez, presidente de la peña cultural Belén Viviente, subrayó que la clave del éxito está en “la ilusión, las ganas y la participación desinteresada y altruista de los vecinos con la única misión de hacer más grande nuestro pueblo”. Además, explicó que se revisarán detalles como la forma de acceso en la que se agotaron las pulseras que se entregaban a los asistentes al abonar el donativo de la entrada. En principio, la próxima edición será en 2017, aunque aún no está decidido.

Se cuidan todos los detalles de vestuario, decoración y ambientación y hasta disponían de cuatro niños y niñas, todos menores de un año, para ir alternándose en el papel de Niño Jesús venido al mundo en el portal.




Un gran belén de 5.000 metros cuadrados con diferentes escenas. /REPORTAJE: SÁNCHEZ RUIZ


FOTOS: SÁNCHEZ RUIZ

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