Los Reyes Magos en Los Pedroches

ARTURO LUNA BRICEÑO


La primera noticia sobre la tradición de celebrar a los Reyes Magos en Los Pedroches está en el “Libro de los tiempos”. Libro escrito por Arib ben Said y el Obispo Mozárabe Recemundo en el 961 por encargo de Abderramán III, que quería conocer lo que hacían los cristianos de sus reinos. El libro es un calendario en el que cuentan, además del santoral y sus fiestas, los trabajos y los días, las peregrinaciones y los lugares que habitaban.

En el día 6 del mes de Enero se lee: “Los cristianos celebran la fiesta de Jesús, ellos dicen que esa noche apareció una estrella por encima de él. Esta fiesta se celebra en el Monasterio de Peñamelaria” (Se cree que este monasterio con su basílica son las ruinas que existen en el Cerro del Gelmo, a orillas del Río Guadalbarbo, cerca de la Chimorra)

La primera obra del teatro medieval español es: “El Auto de los Reyes Magos” obra escrita para fiestas palaciegas que se representó posteriormente es las iglesias. Un Auto Sacramental del que fueron prohibidas sus representaciones por el Rey Carlos III. Y fue a raíz de esta prohibición cuando Gaspar Fernández de Ávila, Cura de Colmenar, publica en Málaga en 1784 su poema dramático que hoy conocemos cómo “Los Coloquios”.

Este poema dramatizado en su primera edición contaba con “Diez Coloquios”, y estaba escrito para ser representado en fiestas familiares, pero tuvo tanto éxito, que en 1786, en su tercera edición, Don Gaspar le añadió dos coloquios más. A partir de entonces comenzaron los franciscanos, encargados en su mayoría de los Sermones de Navidad, a divulgarlo por toda España.

A Pozoblanco, y al resto de Los Pedroches, llegarían Los Coloquios a primeros del Siglo XIX, porque todos los ejemplares que se conservan en la zona proceden de imprentas de Madrid y hasta los primeros años de 1800 no se comenzaron a imprimir Los Coloquios en la Corte.

Los Coloquios se representaban en Pozoblanco por vecinos de un barrio o de una calle. Se elegía el Coloquio y a los actores. Los preferidos eran el 3ª: “El Nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo” y el 5º: “La Adoración de los Santos Reyes”. Actualmente las representaciones de El Viso y Alcaracejos son una adaptación reducida de estos dos Coloquios.

Los Reyes Magos son y han sido los portadores de los regalos de la Navidad. Su historia está trufada de leyenda y tradición. Algunos historiadores dicen que los que fueron a Belén eran doce, otros los cifran en ocho. La realidad es que a principios del Siglo X, cuando el turco Saladino amenazó con ocupar los Santos Lugares, los Templarios se trajeron a Europa los restos de los pastores a quienes el Ángel les anunció el nacimiento de Jesús y que están presentes en varios Coloquios: Jusepe, Isacio y Jacobo. Estos tres pastores están enterrados en Ledesma (Salamanca). También fueron traídos a Colonia (Alemania) los restos de los Reyes Magos y para su eterno descanso se construyó la imponente Catedral Gótica de Colonia. Y de acuerdo a los restos que se rescataron se configuró el número de tres Reyes Magos. Melchor que era viejo y cano, representaba a los reinos de Occidente (Europa), Gaspar joven y pelirrojo, totalmente barbudo en representación de los reyes de Oriente, (Asia) y Baltasar, el rey negro que representaba a África.

Los Reyes Magos son una de las tradiciones más arraigadas en el mundo cristiano. Representan a los portadores de regalos para los que han sido buenos. En su poder esta la magia de entrar y salir de las casas sin ser vistos, pero capaces de dejar los regalos, que quienes creen en ellos y les han solicitado en una carta que los Magos leen y se la llevan.

Con su llegada se renueva la ilusión, la esperanza y la alegría. Valores que atesoran las culturas cimentadas en el cristianismo.

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