Entrevista a Matías Sánchez y a José María Alameda, Reyes Magos por un día

Baltasar de día, Baltasar de noche 


EMILIO GÓMEZ 
POZOBLANCO

Según una encuesta de Asociación Española de Fabricantes de Juguetes, el rey Baltasar es el favorito de los niños españoles. En Pozoblanco hubo dos el pasado 5 de enero. Por la mañana, el rey Baltasar era uno y en la cabalgata era otro. Es la magia de Oriente.

El que estuvo en el Teatro El Silo con los niños tenía un gran parecido con Matías Sánchez y el que tiraba caramelos en la Gran Cabalgata se parecía a José María Alameda. Los dos son concejal del PSOE en el Ayuntamiento de Pozoblanco. Ambos disfrutaron con la magia y el cariño que le transmitieron los niños.



EL REY QUE SE PARECE A MATÍAS SÁNCHEZ
“Es sorprendente lo que puede pasar por la mente de los más pequeños”

El rey Baltasar se parecía mucho a Matías Sánchez. /SÁNCHEZ RUIZ


– ¿Cómo es un rey Baltasar un 5 de enero? 
– Baltasar es un niño más cada 5 de enero. Se levanta nervioso, inquieto, alegre, contento y motivado por tener la oportunidad de recibir a una multitud de niños, y acude a su cita anual con ganas de conocer qué cosas despiertan la ilusión de los más pequeños.

– ¿Qué le decían los niños que iban a verlo y a pedirle juguetes? 
– Lo más importante no es tanto lo que decían como lo que expresaban sus caras porque si, como dicen, la cara es el espejo del alma, sus rostros lo decían todo. Por otra parte, se pueden imaginar, hubo ocurrencias de todo tipo, la espontaneidad y la inocencia de los más pequeños es siempre un pozo de sorpresas.

– ¿Cómo eran las cartas que usted escribía antes de ser rey? 
– Recuerdo que mis cartas eran más breves. En otros tiempos, las cartas eran más escuetas y menos sofisticadas. Actualmente puedo ver que cada niño recibe más regalos y de más valor material de los que recibíamos durante mi niñez, pero tal vez por eso mismo, se le tenía un apego especial que ahora se evapora con más rapidez.

– La reflexión infantil que más le gustó. 
– Resulta muy complicado quedarse únicamente con una reflexión, es realmente sorprendente todo lo que puede pasar por la mente de los más pequeños, pero sí me gustaría destacar tres de las peticiones que más me conmovieron por el hecho de no pedir regalos materiales, sino por centrarse en cuestiones que van más allá. Entre ellas destacaría las siguientes: Por un lado, hubo varios pequeños que pidieron un hermanito diciendo que era el único regalo que querían; hubo también los que solicitaban dinero o regalos para los niños pobres porque ellos no tenían las mismas oportunidades; y, finalmente, me pareció notable también que hubo pequeños que no querían nada en concreto, que sólo querían ser sorprendidos porque eso le resultaba más bonito.



– ¿Lloraron algunos pequeños cuando fue a cogerlos? 
– Generalmente no, es más, muchos niños me comentaban que Baltasar es su rey preferido. Bien es cierto que hubo pequeños que soltaron alguna lágrima, pero muy pocos. De hecho, algunos padres me han llegado a decir que es la primera vez que sus hijos no lloran con Baltasar. También me gustaría destacar que fue bonito ver cómo algunos niños que se acercaban llorando se calmaban enseguida al venir a los brazos de Baltasar y cambiaban sus lágrimas por una sonrisa.

– ¿Se cansó? 
– No voy a negar que el día es muy intenso, pero cansancio desaparecía y las fuerzas se renovaban al ver aparecer a cada niño corriendo para venir a mis brazos y sentarse para expresar sus deseos. Además, en Oriente nos preparamos a conciencia y nos sometemos a un duro entrenamiento durante todo el año para cuando llega el momento de repartir ilusión.

– Tiene parecido don Matías Sánchez. ¿Lo conoce? ¿Cómo es? 
– Ja ja ja, hemos tenido la oportunidad de conocernos, sí. Por lo que he visto y me han contado, parece una persona sincera, honesta, trabajadora, comprometida con lo que hace y en lo que se implica, y también un poco quisquilloso y cascarrabias a veces, pero me parece un buen tipo.




EL REY QUE SE PARECE A JOSÉ MARÍA ALAMEDA 

“Lo mejor de la cabalgata fue ver las caras de ilusión de los niños”

En la cabalgata de Reyes de 2016 en Pozoblanco, Baltasar se parecía mucho a José María Alameda. /SÁNCHEZ RUIZ


– ¿Cómo fue encarnar al rey Baltasar en la noche del 5 de enero? 
– Momento ilusionante y mágico lleno de responsabilidad e incertidumbre. Son muchas las ilusiones, las miradas, y las expectativas para esa noche de los que observan, quieres estar a la altura de las exigencias de los más pequeños y los no tan pequeños, a nivel personal ha sido una experiencia maravillosa digna de recordar.

– ¿Cuantos Kilos de caramelos piensa que lanzó? 
– Muchísimos, mi intención fue llegar a todos y con ese entusiasmo intenten abarcar a un lado y a otro observando las caras de esos niños que asombrados veían como además de los caramelos también se repartían esponjitas, regaliz y otras chuches.

– El mejor momento de la Cabalgata: 
– Ver las caras de ilusión, felicidad y asombro en muchos niños, sin duda, me quedo con eso.

– El peor momento en la Cabalgata: 
– Cuando al comienzo de ella, comenzó a lloviznar y amenazaba la suspensión de la misma como había ocurrido en otras localidades y temía que los niños se quedaran sin la esperada cabalgata de Reyes.



– ¿Qué trozos de la niñez recuperó vestido de rey? 
– Sin duda alguna la ilusión que te inunda el corazón cuando llega ese día y la sorpresa de ver los regalos colocados en el lugar de siempre. Da igual la edad que tengas, es necesario tener ilusión en todo lo que haces, en todo lo que vives y este día adquiere su máximo exponente. Recordaba el cosquilleo que sentía en el estómago al irme a la cama cuando era pequeño y junto a mis hermanos intentar no dormir para pillar a los reyes, así como el jolgorio del día siguiente. Recordaba los momentos previos a abrir el regalo soñado, esperando que fuera lo que ansiaba. Recordaba tantos momentos que ahora veo en mis hijos, con los cuales comparto, disfruto e impulso con ellos.

– ¿Qué le dijeron sus críos? 
– El pequeño disfrutó de algo que para él, era novedoso y como estaba lleno de color y de música le resultó fascinante, la mayor disfrutó como siempre y se sorprendió del parecido que tenía el rey a su padre y de que no era el mismo de la mañana, ni tampoco era igual al que recordaba del año pasado. Ella… ya está entrando en un mundo de contradicciones en el cual no encuentra respuesta, ni la quiere encontrar, este año aún no, y por mí que le duré muchos años más la feliz inocencia.

– Tiene usted un gran parecido con José María Alameda. ¿Lo conoce? ¿Cómo es su doble? 
– Tengo el placer de de conocerlo puesto que he leído muchas cartas suyas. Por las cartas deduzco que es una persona sincera y comprometida y con una pizca de humor, que nunca viene mal.


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