Desde mi pupitre... Solidaridad navideña

CARLOS ENCINAS RANCHAL
(Estudiante de 4º ESO)


Navidad, fechas entrañables en las que la felicidad y el buen animo llenan nuestras vidas , en los que la alegría de estar con los nuestros y el reencuentro con algunos seres queridos nos llenan de satisfacción y consideramos que no esta pagado ni con todo el oro del mundo, que no nos damos cuenta de lo afortunados que somos de poder disfrutar de la compañía que tenemos en estos días.

Tampoco nos solemos dar cuenta de lo agraciados que somos de poder darnos esas comilonas de empresa o de familia, o incluso de la suerte que tenemos de tener uno o varios regalos el día de Reyes. Ni siquiera nos damos cuenta de la suerte que tenemos de poder tener un hogar donde poder montar el Portal de Belén o el Árbol de Navidad.

Hablo de esto porque en todo el año, pero especialmente en Navidad, hay gente que por diversos motivos como la dichosa crisis económica no pueden disfrutar de una comida, de tener un hogar o ni siquiera de poder estar con sus seres queridos. Pongámonos en su piel simplemente unos segundos. ¿No sería muy duro no poder estar con esa persona a la que tanto quieres en la cena de Nochebuena? Pues hay gente que lo sufre, y día a día.

Días en que los sentimientos se despiertan y aflora la solidaridad, pero que cuando pasan estas fechan se desvanecen. ¿Es que hace falta que ocurra una catástrofe natural o ver una mala noticia en el telediario o que estalle una guerra para que nos demos cuenta realmente de que hay mucha gente en el mundo que sufre y que necesita de nosotros?

Lavamos nuestras conciencias dando un kilo de arroz o haciendo un pequeño donativo y y hasta el año que viene... Pero eso si, antes de que nos hayamos atiborrado de manjares y dulces.

Deberíamos de incluir la solidaridad en nuestros hábitos cotidianos porque hay mucha gente que tiene necesidad de verdad, y no solo esas personas que nos muestran en los telediarios, sino todas esas esas personas que lo están pasando mal y que tenemos más cerca de lo que imaginamos. Y además en toda esta vorágine de consumo y opulencia en que vivimos, quien no nos dice que no nos de una vuelta la vida y que los que necesitemos mañana seamos nosotros?

Hagamos un poquito examen y pensemos si realmente no nos podemos desprender de muchas cosas que no nos aportan nada y ayudar con ello a personas que lo necesitan y así hacerlos un poquito mas felices, pero no solo estos días

Desde aquí me gustaría felicitarles el año nuevo a todos los lectores del semanario “La Comarca” y desearles que todos sus deseos y propósitos de año nuevo se hagan realidad y que nunca falte la alegría y la solidaridad en sus corazones.

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