El día de Los Santos y el duelo

RAFAEL MUDU 
(Psicólogo Sanitario ASNC) 


 Con motivo del pasado día “de los Santos”, en Radio Córdoba, como coordinador del Grupo de Intervención Psicológica en Emergencias y Desastres de la provincia; tuvieron a bien compartir unos minutos de Radio con quien os escribe y con la compañera Vanesa Yamuza.

Claro, el tema era el duelo y el objetivo era hablar un poco sobre su naturaleza y como llevarlo a cabo.

Aunque al final os dejo la dirección de Facebook donde podréis escucharnos, como esto es un periódico, os contaré en resumen algo de lo tratado.

El duelo es un proceso natural que hacemos los humanos cuando perdemos algo o alguien que nos importa. Sí, he dicho bien “natural”, “algo” o “alguien”.

Es natural porque nuestro cerebro se encarga de adaptarse a la situación de cambio, aceptarla, aprender de ella, darle un sentido y generar recursos para seguir hacia delante a partir de lo aprendido y sin aquello que perdimos. Y digo aquello, porque el duelo viene cuando perdemos algo que nos importa. No tiene por que ser solo una persona, también una mascota, un instrumento o herramienta, etc.

Claro, según sea su importancia, lo repentino de la pérdida, lo poco esperado, o lo reciente, y también, la persona que lo viva y los recursos de afrontamiento que posea; el duelo será distinto en tiempo, necesidades, expresión, etc. En esto último, también influirá la cultura en la que se encuentre la persona que pierde.

No por dar más muestras de dolor se siente más o menos. El dolor es algo muy personal que no se debe juzgar, ni tampoco evitar. Como hablamos en anteriores escritos, el dolor es una emoción más y taparla u ocultarla no acaba con ella. Aunque no se exprese, el que la siente, la siente.

Claro, ahora queda pues, comentar que hacemos con él, con el dolor de la pérdida. Pues, como siempre, unas “tiritas psicológicas” que os dejo aquí. Para vosotros mismos o para aquellos amigos o familiares que necesiten de vuestra compañía y primeros auxilios psicológicos:

– El objetivo es acompañar, no juzgar o reprimir.

– Si necesitas o necesita llorar, busca un sitio íntimo y una persona en la que reclinar tu cabeza o abrazarte. Y llora…

– Aceptar la muerte o la pérdida, no es tarea fácil, pero confía en que tienes las herramientas para ello, busca sentido a la vida de quien ya no está. No a su muerte. Lo que hizo durante su vida, lo que te dio, lo que te enseñó, lo que queda en ti de él o de ella, será lo que dé sentido a su vida, tu mejor homenaje a su vida.

– El acto de la despedida es necesario para aceptarlo. Para ponerlo en su lugar. Pero es privado tuyo. Lo harás como tú decidas. También los niños y niñas deben despedirse. No pienses que por pequeños, no se dan cuenta. Lo sienten todo. Sienten lo que los demás ocultan. Así que, busca la mejor forma para que ellos también se despidan. Por supuesto según edad. No en todas las edades se entiende la muerte de la misma forma.

– Y por último, no olvides cuidar también tu cuerpo y tus relaciones. Dormir, comer, temperatura, compartir el dolor, el cariño, la amistad. Nunca más que en estos momentos necesitas cuidar también lo físico y lo social. Recuerda que todo va unido.

Y por supuesto, recuerda que esto sólo son “tiritas psicológicas”, si la herida es mayor, o no cura como se esperaba, o tienes dudas sobre como hacerlo o como ayudar; para eso están los profesionales de la psicología. Consulta. Uno de mis maestros decía: “Mas vale un porsiacaso, que un yopensé”

Os dejo el enlace con el sonido: http://www.radiocordoba.es/facebook/PSICO_HXH(2015-11-02).mp3 

Por cierto. Si queréis comentar algo o preguntarme.

Os dejo también mi post en la misma red: https://www.facebook.com/rafael.munoz.144181/posts/10206569116165504?notif_t=like

Hasta la semana que viene.


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