Entrevista a Antonio Luis Ranchal Pedrajas, taxidermista

EMILIO GÓMEZ 
POZOBLANCO


“La taxidermia es un oficio que

permite naturalizar animales”

Ataviado con su mandil, Antonio Luis Ranchal se tira muchas horas al día en su taller. Dedicado a la taxidermia desde hace dos años de manera profesional y cinco como aficionado. Una actividad que aprendió por casualidad de un maestro que le enseñó las técnicas de este oficio. La taxidermia es el arte de naturalizar, disecar animales, para conservarlos con apariencia y así facilitar su exposición y conservación. Antonio Luis cuando no está en el taller, está en el campo pues es un enamorado de la naturaleza. Para él, es el lugar ideal para perderse. El aire puro, la combinación de colores de la naturaleza, el conjunto de árboles y matorrales, el verdor del pasto, la encina centenaria, le hacen amar ese espléndido escenario natural. Le apasiona cazar pero mucho más la vida de campo, observar las costumbres de los animales y su hábitat.

El joven taxidermista, de 34 años, tras haber cazado un jabalí.


– Cuéntanos, ¿De dónde viene tu afición por la caza?
– Mi afición por la caza viene por mi padre. Con cinco años iba ya con él a cazar acompañándolo. Años después, me compró una escopeta del catorce y recuerdo que no le daba a nada. Poco a poco fui aprendiendo. Desde entonces tengo pasión por el mundo de la caza.

– ¿Cómo entraste en el mundo de la taxidermia?
– Pues porque me apasionaba todo lo relacionado con la caza y la naturaleza. Llegó un momento en el que el trabajo de la construcción entró en caída libre y decidí que el hobby que tenía se tenía que convertir en una profesión. Este oficio, el de taxidermista, se transmite de maestro a aprendiz. En mi caso me enseñó un gran maestro. Llevo dos años dedicándome profesionalmente a ello con mi Taxidermia Sierra Morena

– ¿En qué consiste?
– La taxidermia es el arte de naturalizar, disecar animales, para conservarlos con apariencia y así facilitar su exposición y conservación.

– La clave de este trabajo, ¿cuál es? 
– Naturalizar de tal manera que parezca que la pieza tenga vida y conserve su expresión. Son animales salvajes que tienen gran belleza. Busco siempre la expresión más natural.

– ¿Cuáles son las principales técnicas de trabajo de un taxidermista?
– Un trofeo lleva muchos procesos desde que el animal entra en el taller hasta que se lo llevas terminado. En el caso del hueso, el descarnado o desollado, el cocido, blanqueado, lijado y pulido, para terminar con el acabado en tabla. Luego está la limpieza de la piel, el salado, el curtido y el secado, el acabado y la decoración del trofeo.

– ¿Con qué tipo de animales trabaja frecuentemente?
– Los que más trabajo son los ciervos y jabalíes. También el muflón, corzo, gamo, rebecos.

– ¿Cuántos trabajos llevas realizados? 
– Unas mil cabezas.

Antonio Luis Ranchal sosteniendo una cabeza de ciervo, uno de sus trabajos de taxidermia.


– ¿Cuál es el aspecto más bonito del trabajo de un taxidermista?
– Cuando le entregas el trabajo que has hecho y le gusta, ves su cara de satisfacción. Eso vale más que el dinero pues no se le saca mucho dinero a una cabeza pero si te llena que estén contentos con la obra que le has hecho.

– ¿Cuál es el aspecto más duro del trabajo de un taxidermista?
– Hay muchos. Todos se olvidan cuando el trabajo queda bien y al cliente le gusta. Esto es duro porque requiere mucho tiempo, soportar muchos olores, una dedicación importante. Tienes que tener mucha afición, esto tiene que gustar.

– ¿De dónde son sus clientes? 
– El cincuenta por ciento son de la zona y el otro cincuenta de fuera. He tenido clientes de todo el mundo (Francia, Bélgica o Portugal).

– La figura del cazador sigue estando todavía muy denostada, ¿verdad?
– La mayoría de los cazadores buscamos una caza responsable, pero sí hay cazadores que no entiende bien el campo. No se puede cazar por cazar. Hay que respetar la naturaleza y los animales. S i vamos al campo y vemos que hay poca caza, tenemos que respetarla para que mañana haya más. También está el ecologismo muy radical que no quieren entender que somos imprescindibles para garantizar el equilibrio en la naturaleza. Si no existiera la figura del cazador estos animales salvajes causarían mucho daño en las explotaciones a los ganaderos y transmitirían muchas enfermedades al animal doméstico.

– ¿Hay muchos cazadores en Pozoblanco?
– Sí, en Pozoblanco tenemos la Sociedad Deportiva de Cazadores y la Peña Monteros de Pozoblanco que se dedica a la caza mayor. Funcionan muy bien. Le dan nombre a Pozoblanco dando vida también a la hostelería.


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