Cataluña no quiere ser España

EMILIO GÓMEZ
(Periodista)

Cataluña no quiere ser España. Dicen que Cataluña se va. Dicen unos, que los catalanes no quieren ser España, que consiguieron la victoria y otros la perdieron . Y me pregunto yo: a quién han ganado, contra quién jugaban. ¿Jugaban contra España? ¿Jugaban contra los catalanes que viven en Cataluña y quieren ser españoles o contra los españoles?

No sé si quieren alzar un Muro, el Muro catalán copiando a los alemanes de tiempos pasados con aquel muro de Berlín que tantos años estuvo sin derribar.

Ellos quieren ser independientes. A mí me gustaría ser independiente pero no de España. A mí, me gustaría ser independiente de la cultura americana que está instalada en mi país. Esa cultura que se está llevando nuestras tradiciones, que se lleva a los Reyes Magos y nos trae a un Papa Noel cada vez más flaco, esa cultura americana que nos trae la noche de Hallowen y tantas tradiciones suyas que no nuestras. Y ser independiente de tantos intereses políticos que siempre existen por todos lados. También soy andaluz pero eso no está reñido con ser español. Me gustaría ser independiente de los corruptos.

Los independentistas catalanes vienen a decir que “ahora que todo está mal, nos vamos” y os dejamos con vuestra deuda y con vuestras trampas con Bruselas. Y lo dicen, alto y claro: queremos ser independientes. Alguien debería de decirle a Mas y a esos catalanes que piensan de esa manera que esa trampa, esa deuda también es suya, también la han originado desde Cataluña.

El final del cuento es que como España ya no es rentable, nos vamos. Ahora parece que el buen catalán es el que defiende a los catalanes de los españoles. Me pregunto yo que le han hecho los españoles a los catalanes. El nacionalismo es una mentira. Una mentira que va pasando de generación en generación. El gran culpable no es Artur Mas. El culpable es España. Durante años se ha pactado con los catalanes para que dieran su voto, el voto que le faltaba a Zapatero, a Rajoy (en tiempo atrás). Se han consentido barbaridades. Universidades Públicas donde solo podían estudiar catalanes porque las clases se daban en catalán. Si están financiadas con dinero público, cómo pueden imponer su idioma.

Cuando no había mayoría absoluta, los catalanes pactaban con el PSOE y con el PP y se llevaban allí las autovías, las subvenciones y todo lo que pillaban. Cuando querían algo venían corriendo a pedirlo. Ahora que no hay dinero y no tienen voto ya no tienen nada que llevarse para allá. Ahora es el momento.

Eso sí piden reflexiones, pero la única reflexión de ellos es decir que quieren ser un nuevo estado de Europa porque ellos no se consideran españoles.

Eso ya se sabía, se sabía que allí hay mucha gente que le repugna todo lo que sueña a España. Pero muchos no. Hay gente en Cataluña que ha llegado de otro sitio de España hace muchos, muchos años y lo primero que quieren ser es SER ESPAÑOL.

El problema de Cataluña no es España. El problema de Cataluña es Cataluña. El que no se considera español no lo es, pero que dejen al que quiera serlo.

En estos días nos hemos cansado de ver y oír hablar tanto de Cataluña. Estamos cansados del debate catalán. Nos aburre. Llegará un día en el que nos importe un pimiento que se quieran separar o incluso que se separen. Si un día se le abriera la puerta quizás echarían para atrás o se irían pensando en volver. Los revolucionarios catalanes están provocando en toda España una antipatía hacia su territorio.

Eso es lo grave aunque algunos no se den cuenta.


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