Inicio de curso. Ser proactivos

RAFAEL MUDU
(Psicólogo Sanitario ASNC)

Estamos a dos telediarios y un avance del primer día de cole de nuestros infantes e infantas. Tenemos tendencia a funcionar de forma reactiva. Aunque todos conocemos la típica frase de “prevenir es curar”, sin embargo la usamos muy poco.

La diferencia, como en otras ocasiones hemos comentado, en funcionar de forma proactiva, en lugar de reactiva, es que en el primer caso, el control y la prevención las tenemos en nuestras manos. Así que este curso, en lugar de intentar luego solucionar situaciones que ya serán presente y sólo nos quedará aprender de ellas, vamos a ser proactivos con nuestros menores.

El objetivo es potenciar su trabajo, su responsabilidad, su ánimo y motivación para el estudio, aun cuando las cosas no salgan como deseamos. Así os dejo algunas ideas que os propongo pongáis en práctica. No vale sólo con conocerlas como la frase que hemos comentado anteriormente.

  • Predica con el ejemplo. La mejor forma de establecer un hábito en un niño es que nos vea hacerlo a nosotros. ¡No basta con decirlo!. Todos sabemos que se olvida el 80% de lo que se oye, salvo la música. Si quieres que lea… que te vea leer.
  • Antes de estudiar, o ponernos a trabajar o hacer las tareas, diez minutitos de relajación. Para estudiar necesitan, igual que nosotros, toda su capacidad de concentración. El estrés o la ansiedad provocan descentración, no concentración. En internet tenéis muchas técnicas de relajación o mindfulness para niños y niñas. Incluso videos que podréis descargar y poner en móvil o tele para seguirlos. Sencillo, sencillo. No olvidéis que a vosotros y vosotras también os vendrá de perlas.
  • Ayúdales con las tareas. ¿Cómo?, ¿Hemos oído bien? Pues sí, habéis oído bien. Pero fijaos bien. He dicho AYUDA no HACERLES LAS TAREAS. Los diez minutos de relajación es ayudarles, fomentar su responsabilidad, es ayudarles, buscar un lugar para trabajar, es ayudarles, motivarlos para el trabajo es ayudarles. Decirles con las cejas los resultados de las cuentas para que lo lleven todo perfecto (ellos lo ven, no lo dudes), no es ayudarles. Recuerda que la perfección no existe y que los fallos están para aprender de ellos. No hay que buscarlos, pero si vienen, nuestro objetivo es que sean un recurso para aprender, no un provocador de emociones de incompetencia.
  • Recompensa sus esfuerzos, no sus resultados. Si queremos que se acostumbren a trabajar por si solos, la recompensa irá al esfuerzo y al trabajo continuado. Si recompensamos sólo los resultados, será factible hacer trampas, copiar, etc. Todo vale si lo único que importa es el resultado. ¿Las mejores recompensas?: jugar con ellos, compartir nuestras aficiones y las suyas, disfrutar juntos.
  • Potenciar sus aficiones. Como hemos dicho antes, las aficiones serán un gran reforzador, por lo tanto también un gran motivador. Pero además, también disfrutarán del trabajo para mejorar en la afición, aprenderán compañerismo, aprenderán a compartir conocimientos. Eso sí. Cuidado que la afición no se convierta en otro trabajo más. En otra exigencia más. Si pierden la sonrisa cuando están en su afición, algo no está funcionando. Y, por lo tanto, ni servirá como reforzador, ni motivador, ni expansión o descanso de su trabajo principal que es el cole.


Por último, como decía nuestro Súper Ratón: ¡no olviden supervitaminarse y mineralizarse! Es decir, comer cinco veces al día, buen desayuno, al menos tres raciones de frutas y/o verduras al día y 8 horitas de sueño.

Ánimo amigos padres y amigas madres. Tomaoslo este año como una experiencia nueva y enriquecedora. Sin agobios. Aprender de forma divertida es muchísimo más eficaz.


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