Entrevista a José María Molina, fundador de la Asociación ProHombre Los Pedroches

EMILIO GÓMEZ 
POZOBLANCO

José María Molina creó en Pozoblanco la Asociación ProHombre Los Pedroches, de la que es el presidente y con la que busca ayudar a quienes tienen cualquier problema de adicciones. Molina ha conseguido reunir a una red de voluntariado que es la base de este proyecto. Él sabe que no tiene sentido bajar a los infiernos con la droga. Lo sabe porque él también estuvo metido ahí. Dice estar dispuesto a salir al rescate de cuantos le pidan ayuda junto con el equipo de su Asociación, al que define como maravilloso. Entre todos han logrado pintar de frases bonitas los pasos de cebra. El objetivo inundar las poblaciones de valores que para él, son las únicas herramientas que tenemos para combatir la droga.

El creador de la Asociación ProHombre Los Pedroches, en los estudios de COPE Pozoblanco. /REDACCIÓN

– Vaya grupo de voluntarios que ha formado, ¿verdad? 
– Buenísimo. Los jóvenes transmiten con sus ganas de vivir. En la Asociación somos una familia.

– ¿Cómo podemos luchar contra la droga? 
– Para enfrentarse a ella hay que llevar unas herramientas que son los valores. Sin ellos, estamos perdidos en la vida.

– ¿Eso se adquiere en nuestro caminar y en la familia? 
– Así es. Siempre digo que hay muchos riesgos en la casa cuando se pierde la comunicación de los padres con los hijos.

– ¿Usted bajó a los infiernos en su juventud? 
– Sí, fue terrible. Me pasó una cosa, quise evadirme y sin saber dónde me metía, acabé en la droga.

– ¿Allí con quién convivió? 
– Con la mentira y la soledad. Eso es la droga. Te mata.

– ¿Lo pasó tan mal? 
– Hasta el punto que quise quitarme de en medio. Lo intenté pero no me salió. Estaba tan mal que no pude ir a la boda de alguien que no se merecía mi ausencia en su gran día. Sabía que estarían hablando de mí. Me sentí tan culpable que fui a comprar tanta droga para reventar entero. Me metí todo lo que compré, estuve inconsciente pero desperté lo mismo que pude no despertar. Y aquí estoy.

– ¿Hay mucho consumo en nuestra zona? 
– Muchísimo. Es una desgracia y un problema muy gordo. No solo jóvenes sino gente con cierta edad que está enganchada a la coca.

– ¿Es un problema de la sociedad actual? 
– Sin duda. Es una sociedad corrompida y egoísta. Los padres le han dado de todo a sus hijos menos valores.

– ¿Qué le dice a los padres que tienen este problema en casa? 
– Que busquen ayuda. Siempre habrá manos que luchen contra su problema. Lo que no pueden quedarse quietos esperando que cambie su hijo solo.

– Pero a lo mejor los padres tienen miedo que se enteren la gente. 
– Pero es que la gente lo sabe. El famoso `que dirán’, pero si ya se está diciendo. Se debe buscar ayuda. El problema es el problema y lo que se diga es secundario. El miedo es lo que te pase no lo que digan. La droga no oculta a los que están con ella.

– ¿La sociedad en qué ha cambiado? 
– En muchas cosas. Muchas nocivas. La comunicación ha ganado en la red pero ha perdido en la casa. No se dialoga, no se visita, no se expresa. Si escribes un WhatsApp estás comunicándote pero dejas de expresarte. Antes ibas a ver a los amigos, a tus familiares. Te vestías, los visitabas, los saludabas, los besabas. Ahora le escribes WhatsApp pero dejas de expresarte. Cuando escribes en el móvil, no cambias la expresión de tu rostro. En el cara a cara, sí porque muestras las emociones, te expresas y transmites. No transmitimos, ese es el problema de ahora.


No hay comentarios :

Publicar un comentario en la entrada