Un estudio recupera la figura del benefactor Soto Alvarado

SATURNINO MUÑOZ 
BELALCÁZAR

Joaquín Chamero, cronista oficial de Belalcázar, lleva años dedicado al estudio de distintas faceta de la historia de su pueblo y de la comarca de Los Pedroches, pero especialmente a rescatar del olvido de la historia un importante número de personas de esta tierra que entre los siglos XVI y XVII hicieron la carrera de indias buscando fortuna y mejor ventura en las tierras americanas.

Fruto de esa labor publicó hace unos años su obra más conocida “De Los Pedroches a Indias” en la que analiza y detalla las hazañas de ciento cuatro habitantes de nuestros pueblos que emprendieron la peripecia de labrarse mejor fortuna en el nuevo continente.

Su última obra, “Patronato Soto Alvarado”, se ha centrado en recuperar la figura de este comerciante belalcazareño en tierras del Perú y las relaciones que mantuvo con su tierra natal.

Joaquín Chamero presentando de su última obra, junto al alcalde de Belalcázar. /S.M.

Durante el acto de presentación, el alcalde de Belalcázar, Francisco Luis Fernández, destacó el perfil como historiador de Joaquín Chamero, su dedicación al estudio del pasado de la localidad y de sus personajes históricos. “Joaquín, afirmó, demuestra en cada uno de sus trabajos su gran rigor histórico, sabiendo aprovechar las fuentes documentales que se encuentran disponibles en distintos archivos”. Para el regidor belalcazareño esta labor historiográfica está permitiendo que las gentes de su pueblo conozcan el esplendor y la grandeza aquellas personas que emigraron al nuevo mundo, pero no olvidaron sus lazos con sus villas natales.

En su intervención Joaquín Chamero desgranó algunas de las claves de este nuevo trabajo. “He abordado la trayectoria del patronato que mandó fundar Juan de Soto Alvarado en su testamento a su muerte en 1689. A esta labor destinó 24.000 pesos de plata para sufragar obras pías, escuelas para niños pobres, una escuela de gramática y el pago de la dote de tres doncellas cada año, pero especialmente me adentro las vicisitudes y problemas de gestión contable del patronato, por ello tiene como subtítulo desorden administrativo” indicó.

El patronato Soto Alvarado duró más de doscientos años, ya que la última fecha que refleja su contabilidad es la del año 1882. Para profundizar en el funcionamiento de esta entidad Joaquín Chamero ha destinado un gran número de horas a transcribir literalmente un volumen considerable de documentos, comprobando como se van perdiendo y diluyendo los fines para los que fue creado.

“Ya en sus inicios, afirma Chamero, el patronato sufrió una ligera merma de sus fondos debido a los cuantiosos gastos que provocó su traslado y la pérdida de ingresos que sufrió debido a la caída de los intereses que se obtenían de estos depósitos de moneda”.

Del estudio se desprende que en muchos casos los censualistas encargados de su administración incumplían el pago puntual de las rentas asignadas para el sueldo de los maestros y de las dotes benéficas de las doncellas.

Juan de Soto Alvarado y de Huertas nació a mediados de la década de los treinta del siglo XVII en Belalcázar. Tras su traslado a América, primero a la actual Panamá y con posterioridad a Perú (Lima donde fallecería), aparece citado en los documentos de la época como capitán y como marino, por lo que es probable que se dedicará al comercio marítimo logrando una gran fortuna que legaría a su muerte para la fundación en Belalcázar de un patronato con su nombre.

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