Preparando la vuelta al cole

EMILIO GÓMEZ
(Periodista)

El mes de septiembre está esperando ya su salida. Un mes que casi siempre está cuajado de lágrimas infantiles. Pronto llegarán esos primeros días de clase. Las madres están estos días haciéndose del material escolar, preparando las carteras y el estuche de lápices de sus hijos. Pronto llegarán esos días de pizarras, de tizas blancas, de bolígrafos de capuchón rojo y azul y los cuadernos en blanco sin estrenar. Los primeros días de clase son como el inicio de una nueva vida. Libros recién forrados con olor a nuevo que se cuidan con mimo en los primeros días y que para octubre estarán por cualquier rincón de la casa y de cualquier manera. A partir de septiembre, llegarán los madrugones, el despertar entre sábanas con ojos pegados, el uniforme, los días de chándal, los deberes que luego vendrán, el bocadillo, la mochila, el despertar de unos locos bajitos que le mantienen a uno con ganas de levantarse cada mañana.

¡Cuánto darían los padres por tener conexión on-line de las imágenes de sus hijos en clase! Ojalá ese lugar se pudiera compartir para ver esas mañanas en los colegios que transcurren con una placidez absoluta entre ceras, pintura de dedos, de corrillos infantiles, de mesas compartidas, de historias menudas que poco tienen que ver con las de los adultos.

La vuelta de vacaciones que casi siempre es terrible para los peques. No para los padres que vuelven a la normalidad, a tener más horas libres para hacer cosas. El inicio de las clases siempre es difícil hasta que llegue el otoño en todo su esplendor y todo sea normal, un poquito más gris, un poquito más frío pero mucho más tranquilo. Los que peor lo van a pasar serán los de tres años al ser nuevos en el colegio.

El paso de la guardería a la escuela de los mayores es cambiar habitaciones donde los rostros del ratón Mickey, del Pato Donald y de todas las princesas Disney por un colegio real donde hay mucha gente grande. Y todo parece gigante. Qué ganas tienen todos los niños de salir a la calle en el primer día de clase, y sobre todo con que ganas van a buscarlos a la salida las madres buscando el cariñoso abrazo. Septiembre está listo para entrar en escena, es la vuelta al cole donde el niño prepara la cartera ordenando los lápices en su estuche con el afán de aprender tantas cosas. Uno se pregunta que si se acaba el aprendizaje cuando deja de ir a la escuela. Aunque no se estudie, se sigue aprendiendo cosas pues la vida nos puede seguir enseñando aunque ya no tengamos edad para ir a la escuela, a esa escuela de páginas en blanco, de cuadernos todavía sin escribir.


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