Entrevista a Antonio Arroyo y Rosa García, pregoneros de Feria de 2015

EMILIO GÓMEZ 
POZOBLANCO

Son los pregoneros de la Feria de Nuestra Señora de las Mercedes. Antonio Arroyo y Rosa García. Se casaron hace 40 años, después de cinco años de noviazgo. Se conocieron en los Salesianos en el grupo Mundo Joven. Desde entonces, no se han separado nunca. Donde ha ido uno, el otro ha ido con él. 

Harán dueto en un pregón donde compartirán las emociones, historias y anécdotas que han tenido en su vida. Nunca un pregón fue a dos voces en Pozoblanco. Una nueva versión para abrir la feria. Le ha pillado por sorpresa el ofrecimiento del Ayuntamiento de Pozoblanco. Han aceptado después de pensárselo mucho. Los dos son del 53. 

Los pregoneros de la Feria de Ntra. Sra. de las Mercedes, sentados en un banco del “jardincito” de la Plaza de la Iglesia de Pozoblanco. /S.R.

– ¿Cómo recibieron la noticia de que iban a pregonar la Feria? 
ANTONIO– La noticia me la dio el concejal Eduardo Lucena y la verdad es que no me la esperaba. Luego con el paso de los días, lo fui asimilando. Es una satisfacción que cuenten con nosotros pero la verdad es que nos están quitando el sueño.
ROSA– Me lo dijo mi marido. Cuando me lo dijo, le contesté que conmigo no contará. Luego aceptamos, aunque pienso que nosotros somos dos personas muy corrientes que no entraba en nuestros cálculos pregonar la feria de nuestro pueblo.

-¿Cómo llevan el pregón? 
ANTONIO– Bien. Es cierto que de la Feria está casi todo dicho pero haremos un pregón a dos que esperemos que guste.
ROSA– Te puedo decir que tengo tarea doble. El pregón y la obra de teatro que vamos a interpretar con el Grupo de Teatro Jara. Me asusta mucho más el pregón. Me veo preparada para interpretar el guión de otros pero no tanto el mío propio. Sigo si verme como pregonera.

– ¿Cómo será el pregón? 
ANTONIO– Pues a dúo. Cuando nos ofrecieron pregonar la Feria pensé en Dolores Abril y Juanito Valderrama en aquellas coplas en broma donde se peleaban. Nosotros ni vamos a pelearnos ni a cantar. Vamos a dejar lo mejor de nosotros en este pregón.
ROSA– Pues un pregón de gente de pueblo, llana y muy normal. Pregoneros que viven aquí y que llevan muchos años metidos en los colectivos de Pozoblanco.

– ¿Cómo era la feria de su niñez? 
ANTONIO– Pues diferente a la de ahora, Entonces la calle Feria era la calle por la que se subía y se bajaba de ella. Muy bonita. La feria de la infancia y de la juventud es siempre preciosa.
ROSA– Una feria grande, mágica. Había menos coches, la gente iba a pie a la feria y había mucho bullicio y alegría.

– ¿Ustedes vivían cerca de la Feria?
ANTONIO– Sí, yo en la calle Sol. En los días de feria lo vivías muy de cerca todo. Vivía cerca de Rosa. Un día me enamoré de Rosa. No era un príncipe de un lugar lejano, sino un chico de la calle El Sol.
ROSA– Vivía en la cuesta El Romo arriba por lo que los días de antes y los de la feria eran muy movidos. Se sentía mucho la Feria. Y Antonio, si era el príncipe mío con el que me casé. Los dos éramos muy jóvenes. Teníamos 22 años.

– ¡Cómo eran los jóvenes de antes!, ¿verdad? 
ANTONIO– Diferentes. Quemamos las etapas de la vida muy pronto. No se echaban cuentas ni cálculos para dar los pasos, casarte, tener hijos, étc…La gente se conformaba más.
ROSA– Es verdad. Se pasaba de una etapa a otro muy pronto. Se maduraba antes. Mira, yo era una chavala y estaba ya casada, en Madrid, con familia.

– ¿Qué es lo que más le gusta de su pareja? 
ANTONIO– Pues todo. Sigo enamorado de ella después de estar 45 años juntos. ROSA– Su manera de ser y su humor.

– ¿Pensaron alguna vez ser los pregoneros de la feria? 
ANTONIO Y ROSA– Nunca pensamos que seríamos pregoneros de la feria.


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