Cómo ser cuidadora y no desesperar

RAFAEL MUDU 
(Psicólogo Sanitario ASNC)

A casi todos, la niñez nos parece una Verano, calor, cambio de curso escolar, y para muchos ¡vacaciones! Pero para otras muchas, la mayoría de las cuidadoras familiares: 0 vacaciones.

Para las cuidadoras o cuidadores (los menos, aún) que se encargan de atender durante todo el año a un familiar, en general con demencia u otra enfermedad, crónica e incapacitante para las habilidades de la vida diaria; las vacaciones se cambian por cansancio sin descanso, quizá insomnio, dolores, la no ayuda de otros familiares, sindrome de bournout (estar quemado), etc.

No hace mucho, en un curso que hicimos en un centro de salud de nuestra zona, hablamos sobre estas cosas:

  • La ansiedad: una aliada o una enemiga. Cómo hacer que sea mi amiga. 
  • La resolución de conflictos familiares. Cómo organizarnos cuando hay varios cuidadores pero no todos están motivados para aportar lo mismo. 
  • El autocuidado. Cómo evitar el estrés y el bournout (quemahera) en un trabajo de casi 24h. 


Como podéis suponer, en estos cursos no solucionamos nada, pero si se trabajan y se aprenden para casa ciertas herramientas que, si las utilizamos, nos ayudarán a librarnos de algunos de los síntomas que antes dijimos.

Hoy os dejo, para que copieis en vuestro navegador de internet, si os parece bien, la presentación que usamos ese día, con algunas ideas que podrán ayudar en la salida de este oscuro túnel que a veces parece convertirse el cuidado de un familiar

Aquí tenéis la dirección para ver la presentación a través de la web: https://prezi.com/i6aywgluozcb/

El juego de zoom, el ir y venir de la presentación, estaba enfocado a que las alumnas se diesen cuenta de cómo debemos trabajar el alejarnos o acercarnos a las situaciones que se nos presentan, para cambiar nuestros puntos de vista, para descubrir nueva información, tanto de la situación, como de nosotros mismos, de nuestras ideas y emociones.

También quedamos en que yo estaría pendiente de facilitar a las alumnas algunas respuestas a sus preguntas, así como algunos materiales que vean necesarios, para seguir avanzando en esta importante y a veces poco apreciada labor. Hoy quiero hacer esta propuesta extensiva a aquellas o aquellos que lean este artículo y puedan también aprender o enseñar algo para compartirlo y facilitar que todos crezcamos como cuidadores y como personas. En la presentación tenéis mi correo electrónico.

Para finalizar, y a petición de las alumnas, os dejo esta imagen con un mapa hacia el camino interior, donde alcanzar consuelo, renovar fuerzas, y aprender a querernos a nosotros mismos.


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