Presentación de gala del FolkPozoblanco con Acetre

ANTONIO MANUEL CABALLERO
XVII EDICIÓN FOLKPOZOBLANCO


Durante los días previos habíamos escuchado su música a través de grabaciones pero el directo, como ocurre en muchas ocasiones, es otra cosa. Y en el Teatro El Silo por el módico precio de 5 euros se podía ver y escuchar a Acetre que prometían por su impresionante currículum.

Y no defraudaron. Era un viernes por la noche de verano y fuera hacía calor pero el clima que se creó en el interior de El Silo fue envolvente, aislante y un placer para el oído. Las luces, con el sólo fondo del logotipo de la muestra folk pozoalbense, contribuyeron a resaltar un concierto donde todas y cada unas de las canciones nos transportaron a la música de raíz sorprendente, distinta. Y es que aunque estemos tan cerca, las similitudes pueden ser tan destacadas como las diferencias.

Acetre se creó en 1976, por su aspecto entendemos que algunos de sus compoenentes está ahí desde el principio y otros se han incorporado después.

Los componentes del grupo extremeño Acetre durante su concierto en El Silo.
REPORTAJE GRÁFICO SÁNCHEZ RUIZ

Son imprescindibles dentro del panorama folk de Extremadura y su música hace posible entender la trayectoria de la música folk de los últimos años tanto dentro de su región como en el resto de España.

Es un deleite escuchar la armonía de las voces y el manejo tan grande que realizan de los instrumentos.

Crean y renuevan la música sobre una rica base tradicional. Su lugar de origen, Olivenza, en la provincia de Badajoz, les otorga la característica “bicultural”. Portugal está cerca y también se escucha y mucho en sus temas.


Así, en sus interpretaciones aúnan perantones, pindongos, tonadas festivas o alboradas extremeñas, con los verdegaios, fados o corridiños portugueses. Una combinación bien aprovechada que da como resultado uno de los sonidos más exquisitos dentro de lo que hoy entendemos como tradición renovada. Su filosofía artística parte de sentir la música como un lenguaje heredado al que ellos aportan su particular semántica, de interpretarla con una valentía y belleza vocal indiscutibles, con una instrumentación que se codea con sutiles armonías y composiciones que acogen antiguas melodías con una importante dosis de experimentación que abre nuevas sendas a la música de raíz.

El director artístico del FolkPozoblanco y componente de Aliara, José María Sánchez, fue el encargado de presentarlos desde el escenario.


La lástima, lo triste de un espectáculo de este nivel es el poco público que se dio cita en El Silo. Aunque el teatro lleva tiempo vinculado al festival parece que el público se acerca más a los conciertos al aire libre, seguro que lo comprobamos este verano en el patio de La Salchi.

Recuerden que el FolkPozoblanco 2015 seguirá en la última semana de julio con las actuaciones de ‘Pepica y los bichejos’ que llegan desde Murcia. el pasacalles del grupo ‘Wyrdamur’, el grupo de música y danza tradicional de Aragón, ‘Olga y los ministriles’, ‘La Banda Morisca’ de Jerez de la Frontera, ‘Aliara’ y el grupo ‘Mujeres con Raíz’ de Murcia.


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