El pie en los niños

JUAN DUEÑAS
PODÓLOGO

Algunos de los problemas que en los pies aparecen con el paso del tiempo podrían tener su solución en edades tempranas por eso cada vez es más frecuente que los padres y madres acudan al podólogo para revisar el estado de los pies de sus hijos.

No hace tanto tiempo la única idea era: “saber si mi hijo tiene puente o no”, “¿mi hijo ti ene los pies planos?”, etc. Bastaba con subirnos al cristalito y según la forma de la huella se podía determinar si un niño necesitaba plantillas o no, y en algunos casos hasta esas botas ortopédicas que tan malos recuerdos dejaron.

La edad ideal para valorar a un niño sería entre los 4 y los 5 años, aunque es un poco aleatorio, según el desarrollo del mismo, no podemos valorar con la misma perspectiva a e se niño que empezó a andar con un año que al que lo hizo con casi dos, ni podemos establecer los mismos criterios para un niño con 4 años y un mes, que a una niña con 5 años. Se deben de personalizar mucho las valoraciones puesto que el crecimiento y el desarrollo en estas edades es brutal y lo que podía ser normal hace un año podría rozar lo tratable año y medio después.

Para hacer una correcta valoración de un niño o niña, hay muchos detalles y comportamientos que se deben tener en cuenta y no solo la valoración de la huella, que en algunos casos nos podría confundir y mucho. Lo primero será valorar al paciente de cuerpo entero, valorando percentiles y desarrollo musculoesquelético, alturas y rotaciones de los miembros inferiores, desarrollo por partes primero y en conjunto después de todas las articulaciones y músculos, y a partir de ahí ver como se coordinan los movimientos de estas. Valorar comportamientos y actitudes habituales, si le gusta correr, jugar al balón, nadar, etc que te va dando pistas de cómo va creciendo y desarrollando.

Tendremos en cuenta que ese crecimiento será ,en cuanto a estructuras, asimétrico, habitualmente nos encontraremos con una pierna más alta que otra, con una huella diferente en cada pie, con puentes mas hundidos en uno que en otro, con orientaciones pélvicas diferentes, etc. etc. sin que por ello sean patológicas sino fruto de un desarrollo normal. Por todo ello a la hora de establecer tratamientos debemos ser muy cautos en el sentido que podemos alterar la normalidad y estar en ese caso causando la patología. Mas importante que “ el puente”, será que el niño o niña, mantengan una estabilidad y una coordinación adecuada a su edad, y tratar solo aquello que se salga de unos parámetros normales que alteren lo anterior. Nuria Pacheco ha conseguido ser la cuarta clasificada en el Campeonato absoluto de Andalucía.

No hay comentarios :

Publicar un comentario en la entrada